Las autoridades de Estados Unidos devolvieron a España a Juan Carlos Márquez, ex directivo de la petrolera venezolana Pdvsa, que se fugó en un avión a ese país después de que el juez lo puso en libertad dentro de la investigación de una trama de blanqueo del ex embajador de España en Venezuela Raúl Morodo.

Márquez fue detenido el jueves en el aeropuerto de Barajas por orden del juez de la Audiencia Nacional española Santiago Pedraz, que lo investiga en una presunta trama de blanqueo en España de fondos relacionados con el expolio a la estatal Pdvsa, confirmaron este sábado a Efe fuentes jurídicas.

Tras su arresto, Márquez pasó a disposición del juez Pedraz, quien tras tomarle declaración lo dejó en libertad con medidas cautelares (obligación de presentarse al juzgado y prohibición de salir de España).

Sin embargo, despues salir de la Audiencia Nacional, Márquez se dirigió al aeropuerto y tomó un avión con destino a Chicago, Estados Unidos, sin que se le impidiera hacerlo.

Las autoridades estadounidenses detectaron que el hombre no podía salir de España por orden judicial y a su llegada al país ordenaron su deportación en un vuelo con destino a la nación europea.

Márquez será puesto de nuevo a disposición judicial el lunes próximo y declarará ante el juez José de la Mata en sustitución de Pedraz, quien decidirá si enviarlo a prisión en vista del patente riesgo de fuga.

A Márquez, que fue directivo de Pdvsa en la época del presidente Hugo Chávez, se le investiga dentro de la causa por la que en mayo se detuvo al hijo del diplomático español Raúl Morodo, Alejo, y otras tres personas que pasaron a disposición del juez y quedaron en libertad con medidas cautelares.

Debido a su avanzada edad (84 años), no se detuvo al ex embajador, pero sí compareció ante el juez, que le impuso también esas medidas de comparecencia ante el juzgado y prohibición de salir de España.

Aparte de Morodo padre e hijo, están siendo investigados y fueron detenidos Carlos Prada, un venezolano afincado en España vinculado a los Morodo para los supuestos cobros y el blanqueo, la mujer de este y la esposa de uno de los investigados.

En la causa se indaga el cobro de 4,5 millones de euros de Pdvsa por parte de Morodo hijo mediante supuestos contratos falsos de asesoría legal suscritos con la petrolera entre 2012 y 2015, cuando Raúl Morodo ya no era embajador en Venezuela.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha  que el dinero fue blanqueado luego mediante una compleja trama de sociedades creadas por Alejo Morodo y otros investigados, en las que figuraban las dos mujeres detenidas como partícipes, cuando ambas son amas de casa.

Los investigadores sospechan también que parte del dinero lo lavaron luego con inversiones inmobiliarias en España.

Además de las detenciones, en la operación desarrollada en mayo por la UDEF, se practicaron ocho registros, entre ellos el de las oficinas en Madrid del que fue embajador de España en Venezuela entre 2004 y 2007.

A los investigados se les atribuye delito de blanqueo de dinero procedente de corrupción en las transacciones comerciales internacionales, así como falsedad documental y delito fiscal.