Foto: Archivo

La defensa de Luiz Inácio Lula da Silva, que cumple desde abril de 2018 una condena por corrupción, presentó este miércoles un nuevo recurso en el que pide la anulación de las dos penas que le fueron impuestas al ex presidente de Brasil.

Sus abogados alegaron en el nuevo recurso de habeas corpus que Lula sufrió las mismas restricciones a su derecho de defensa por las que el Supremo Tribunal Federal anuló el martes la condena que le había sido impuesta al ex presidente de Petrobras, Aldemir Bendini, también condenado por corruptelas en la estatal.

Una de las salas de la máxima corte anuló el martes la condena a 11 años de cárcel que le había sido impuesta a Bendini por su responsabilidad en desvíos de recursos de la petrolera.

Los magistrados de la segunda sala del Supremo, por tres votos a favor y uno en contra, consideraron procedentes los alegatos de los abogados de Bendini, según los cuales se le restringió el derecho a una amplia defensa al ser obligado a prestar testimonio simultáneamente con los empresarios que lo implicaron en las corruptelas y que confesaron sus crímenes a cambio de beneficios judiciales.

La mayoría de los magistrados estuvieron de acuerdo en que, por tener derecho a la última palabra, el ex presidente de Petrobras solo podía prestar testimonio después de sus acusadores para poder defenderse debidamente, por lo que decidieron anular su condena y pedir que se le inicie un nuevo juicio en primera instancia.

Esta fue la primera vez que la máxima corte de Brasil anuló una de las condenas del entonces juez federal Sérgio Moro, actual ministro de Justicia en el gobierno del presidente Jair Bolsonaro.

Moro fue el juez que condenó inicialmente por corrupción y lavado de dinero a Lula, que cumple una pena de ocho años y diez meses de prisión en una celda especial en la sede de la Policía Federal, ubicada en la ciudad de Curitiba (sur de Brasil).

El entonces juez dio por probado que el ex presidente recibió como coima un apartamento de playa por haber favorecido una constructora en contratos con Petrobras.

La defensa de Lula alegó en el recurso presentado este miércoles que, así como le ocurrió a Bendini, Lula fue obligado a prestar testimonio en su proceso al mismo tiempo que los empresarios que lo acusaron de irregularidades.

Agregaron que el ex presidente sufrió tal restricción a su derecho de amplia defensa en los dos procesos en los que ya fue condenado por corrupción en primera instancia, puesto que tuvo que presentar sus alegatos finales al mismo tiempo que lo hicieron sus acusadores.

La defensa sostiene que la legislación le garantiza al acusado el derecho a la última palabra.