El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) considera que Venezuela vive una «situación socioeconómica muy difícil» y está pendiente de cómo evoluciona la crisis para ayudar en lo posible.

«Lo que vemos en Venezuela es una situación socioeconómica muy difícil. Vemos gente dejando Venezuela, especialmente a Colombia, pero también a algunas islas del Caribe, aumentando la presión en algunas de estas situaciones ya frágiles», explicó el director de operaciones de la organización, Dominik Stillhart, durante una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas.

Explicó que CICR tiene un equipo sobre el terreno que trabaja con la Cruz Roja venezolana y que está vigilando lo que ocurre en el país.

Stillhart visitó hoy la sede de la ONU en Nueva York para abordar con la organización los planes humanitarios de la Cruz Roja para este año.

Según explicó en su conferencia de prensa, desde 2010 el CICR se ha visto obligado a aumentar su presupuesto en un 80%, hasta 1.800 millones de dólares en 2018, debido al empeoramiento de las crisis humanitarias alrededor del mundo.

Las necesidades son mayores, destacó, por lo prolongados que son los conflictos actuales, por el ambiente más «permisivo» con el uso de la fuerza y por cómo las guerras están golpeando áreas urbanas.

Entre otras crisis humanitarias destacó la situación en Birmania, en Siria o en Yemen, que para el CICR se ha convertido «en la nueva Siria», con 18 millones de personas necesitadas de ayuda.