Foto: El Comercio

La Cruz Roja Ecuatoriana anunció este miércoles, desde la sede de la Junta Provincial de Pichincha, que suspendió la atención con ambulancias y personal humanitario en Ecuador debido a la falta de garantías para brindar seguridad a su personal.

La organización dijo que los socorristas han sufrido agresiones durante las manifestaciones en protesta por la decisión del gobierno de eliminar los subsidios a las gasolinas extra, ecopaís y el diésel.

Señaló un irregular abastecimiento de sangre en el país, que afecta la atención y tratamiento médico de las personas que requieren el tejido líquido.

Mónica Pesantez, gerente del Hemocentro de la Cruz Roja, alertó que “el abastecimiento de sangre no es normal». «No se ha podido recolectar sangre. Con el stock actual se cubrirá solo emergencias”.

Añadió que no se ha podido recolectar sangre porque los donantes no han logrado llegar a los puntos de donación. “Por ello, con el stock actual se cubrirá solo emergencias”, dijo.

El traslado de sangre es otro inconveniente. “Hay lugares a donde no hemos podido llegar, como Santo Domingo o Manabí”. Al único lugar que se llegó, por vía área, fue Chimborazo.

“En un día normal se recolectan cerca de 800 unidades de sangre diarias en todo el país. Hoy llega a 400 unidades; es decir, el 50%. Por seguridad, se han cerrado puestos de extracción,Hay que mantener la donación de sangre para evitar un desabastecimiento”, dijo.

En Quito están habilitados puntos de donación en calle Papallacta, entre 10 de Agosto y La Prensa, Hospital de los Valles, centro comercial Iñaquito y Hemocentro Ulpiano Páez, entre otros.

Socorristas expuestos

Voceros de la organización hablaron de que los socorristas y voluntarios están expuestos a “peligro inminente” por la falta de garantías para desempeñar su labor.

Los representantes aseguraron que han sufrido agresiones en las sedes en las provincias de Pichincha, Imbabura y Azuay, en la sierra de Ecuador.

Una ambulancia de la Cruz Roja fue apedreada el 8 de octubre en el Parque El Arbolito en Quito.

La decisión de suspender las actividades la explicó por Tathiana Moreno, gerente de Áreas Esenciales del organismo.

Indicó que la Cruz Roja activó todas las sedes debido a las movilizaciones: 24 juntas provinciales, 88 cantonales y hay un equipo de 7 000 voluntarios y personal médico. Pese a ello, los daños han sido altos.

“Hemos enfrentado agresiones en Imbabura, Pichincha, Azuay y saños en ambulancias. Ayer, martes 8 de octubre, la situación se repitió y el vehículo fue apedreado. No podemos dar las garantías al voluntario. No hay respeto al trabajo y no podemos exponerles. Hasta que no existan las garantías, suspendemos el servicio hospitalario en el país”, enfatizó.

Moreno un llamado a las personas con el fin de que cesen las agresiones para que vuelvan a prestar el servicio médico en el país.

Recordó que la Cruz Roja no pertenece ni recibe dinero del Estado. “Nos mueve la ayuda humanitaria. Permitan nuestro trabajo”, expresó.