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El canciller de Chile, Teodoro Ribera, advirtió que su país no apoyará ninguna acción armada contra Venezuela que pueda derivarse de las decisiones que se adopten tras la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR.

«Expresamos que no impulsaremos ni apoyaremos la adopción de ninguna medida que implique el empleo de acción armada o agrave la crisis venezolana, dijo.

El presidente encargado, Juan Guaidó, consiguió que 12 países dieran un primer paso en la activación del TIAR, una especie de OTAN americana que podría abrir la puerta a una intervención militar en Venezuela.

Ribera destacó que Chile  apoyó una propuesta de Costa Rica que precisaba que el órgano de consulta fuera citado para discutir fórmulas pacíficas.

«El objeto es discutir fórmulas que contribuyeran a la restauración pacífica de la democracia en Venezuela. Excluyendo, por tanto, aquellas que impliquen el empleo de las fuerzas armadas, lo que finalmente no se aprobó», señaló.

Compromiso con la democracia

Ribera apuntó que en una segunda resolución apoyada por otros 12 países, Chile votó a favor.

«Con este apoyo, Chile ratifica su permanente compromiso con el restablecimiento de la democracia y las libertades fundamentales en Venezuela. Esta causa exige el término de la dictadura encabezada por Nicolás Maduro, que continúa vulnerando principios básicos de un Estado de Derecho», añadió.

El llamado de Guaidó para la activación del TIAR tuvo apoyo de Chile, Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay, República Dominicana y Venezuela, esta última representada por los delegados del presidente interino.

La decisión se tomó en la OEA, que ejerce como testigo del TIAR, también conocido como Tratado de Río y firmado en 1947, y sirvió para convocar a los cancilleres de los países firmantes para la segunda quincena de septiembre con el fin de que decidan las medidas que deben tomarse en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Desde su entrada en vigor, el tratado ha sido invocado en una veintena de ocasiones. Dos son las más recordadas: en 1982, Argentina apeló a él frente al Reino Unido en la Guerra de las Malvinas; y en 2001, Estados Unidos recurrió a ese instrumento tras los ataques del 11 de Septiembre, de los que este miércoles se cumplen 18 años.