Save Ralph

En la noche del lunes un video recorrió las redes sociales y las «estremeció» de punta a punta. El metraje puso a reflexionar a más de uno en torno a una práctica polémica: el uso de animales en pruebas para productos de belleza.

Save Ralph evidencia las crueles consecuencias que este tipo de experimentos tienen sobre Ralph, un conejo que se deteriora poco a poco a raíz de las constantes pruebas sobre su cuerpo.

Este video está hecho como una suerte de falso documental animado en el que siguen la rutina diaria de una de las víctimas (en este caso se le considera como uno de los trabajadores) de experimentaciones cosméticas en animales.

El clip inicia con una toma de Ralph, un conejo animado, quien, de entrada, les dice a los espectadores que tiene ceguera en el ojo derecho –el cual, como se ve, está por completo enrojecido– y no escucha por la oreja derecha.

Mientras se cepilla los dientes cuenta que tiene la piel afectada «por productos químicos que arden como picaduras. Pero no es para tanto, digo: solo me duele al respirar, o al moverme, o lo que sea», ironiza.

Tras ello Ralph dice que el esfuerzo lo vale, pues, «lo hacemos por los humanos». Mientras desayuna asegura que es un conejillo de pruebas, tal como lo fueron sus padres, sus hermanos y, en suma, toda su familia.

Un resignado y pensativo Ralph indica que más pronto que tarde él morirá tal como le ocurrió a su familia y, tras un incómodo suspiro, un resuello penoso, una mirada de decepción, se escucha una señal inequívoca para el conejo: «Es momento de ir a trabajar», dice.

Entonces una mano rompe el techo y se lo lleva.

Cuando Ralph está sobre la mesa de experimentos ironiza al decir que, menos mal, por su sacrificio los humanos podrán tener labiales y desodorantes nuevos.

Tras una cruel jornada laboral, en la cual incluso otros conejos le piden al equipo del documental que los ayuden a liberarse, Ralph aparece con el otro ojo lastimado, una quemadura en carne viva en la espalda y un ineficaz cuello ortopédico.

«Solo me gustaría decirles a todos los que aún compran cosméticos probados en animales, como delineador de ojos, champú, crema de protección solar, prácticamente todos los productos que hay en tu baño…Bueno, sin ti y los países que permiten la experimentación con animales, me quedaría sin trabajo. Estaría en las calles. Bueno, no tanto en las calles, más bien en un campo, supongo. Ya sabes: como un conejo normal», puntualiza frente a la cámara.

El video removió las sensaciones de muchos internautas, quienes, entre otras cosas, aplaudieron y ‘lloraron’ ante la temática del video, el cual combinó ingenio y mordacidad para enviar un contundente mensaje en rechazo a la experimentación con animales.

Este metraje fue promovido por la organización Humane Society International, la cual vela por los derechos de todas las formas de vida de la Tierra.


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