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El sleep divorce, o divorcio de dormitorio, se convierte en una tendencia que cada vez gana más adeptos, pero, ¿realmente conviene dormir en camas separadas?

Cada día salen a la luz más estudios sobre los patrones de las parejas al dormir, y muchas de estas investigaciones sugieren que dormir separados es saludable para tener mejor hábitos de sueño y humor.

No obstante, más allá de los molestosos ronquidos o vueltas que se puedan dar en la cama, dormir juntos es una práctica que expresa apego y refuerza la intimidad, brindando más fuerza a las relaciones románticas.

Aparentemente, cada vez suman más las parejas que deciden dormir por separado, algunas veces para tener mejor calidad de sueño y otras por conflictos no resueltos.

No hay duda de que un buen descanso nos hace sentir con mejor ánimo y con más vitalidad. Sin embargo, dormir acompañado por la pareja incrementa la seguridad y protección que solo se encuentra en el lecho compartido.

No conviene dormir en camas separadas si hay conflictos

Si la pareja, de forma consentida, decide dormir en camas separadas para tener mejor descanso, no debe haber problema en ello. No obstante, si hay conflictos, es mejor que estos sean resueltos antes de ir a dormitorios diferentes.

Muchas parejas van acumulando tristeza, ira y otras emociones perjudiciales, en lugar de resolverlas.

Todas estas emociones terminan convirtiéndose en rencor y en recuerdos dolorosos que tendrán un peso en el futuro.

Es por ello que se recomienda resolver los conflictos antes de tomar la decisión de abandonar la cama compartida y no permitir que dichas emociones se almacenen.

Pues, las parejas que duermen juntas suelen tener relaciones más saludables, además de sentir más alegría en sus experiencias cotidianas.

Compartir una cama es sinónimo de intimidad; los abrazos permiten reducir el estrés, y la calidez del cuerpo de la pareja transmite confianza y seguridad.

Es por esto que, si una pareja vive bajo un mismo techo, y tienen conflictos, deben primero buscar una solución antes de mudarse de la habitación.

Más allá de la sexualidad, la alcoba es un espacio importante dentro de cualquier unión, puesto que es el recinto en el que se comparte cariño y se recibe apoyo emocional.

En lugar de permitir que las molestias y la rabia ensanchen su espacio dentro de la relación, es preferible adoptar hábitos que permitan fortalecer la relación.

Recomendaciones para fortalecer la relación de pareja

Siguiendo las siguientes recomendaciones se podrá fortalecer la relación de pareja:

  1. “Somos un equipo”: siempre se debe recordar esto. Dos personas no deciden unir sus vidas para ser enemigos. Se debe tener consciencia de que ambos forman parte del mismo equipo y “están del mismo lado”.
  2. Escucha activa: para poder comprender bien al otro y entender su punto de vista. Cuando hay diferentes posturas, la negociación es clave.
  3. Asumir posición de equipo: lo cual implica abandonar posiciones individualistas que erosionen la relación.
  4. Trabajar en las actitudes que construyan: que aporten y que hagan crecer la relación. Para lograrlo, se requiere autoconocimiento. Es preciso identificar aquello que hace sentir tensión, molestia o que irrita, y luego cambiarlo por una actitud contraria que sume en lugar de restar.
  5. Respetar los espacios personales: que cada quien tiene como individuo y que forman parte de sus metas, sueños y proyectos personales. Jamás se debe limitar el crecimiento de la persona que está a nuestro lado.
  6. Respetar los espacios de pareja: aquellos en los que se generan las conversaciones cálidas o buenos momentos y que deben solo para la pareja, sin otros distractores.
  7. Tomar iniciativas en conjunto: en los que ambos deben trabajar porque, en la pareja todo el trabajo es en equipo.
  8. Aprender a cerrar temas: si hay un problema, se ha dialogado y se ha llegado a un acuerdo, ya no se debe retroceder y volver a sacar el mismo tema cuando haya otra oportunidad.

Además de estas recomendaciones, si una pareja no logra solucionar los conflictos, se sugiere acudir con un especialista, pero jamás tomar la decisión de abandonar el lecho conyugal dejando dificultades sin resolver.

“Nunca por encima de ti, nunca por debajo de ti, siempre a tu lado” (Walter Winchell).