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Estudios recientes revelaron que las reacciones alérgicas son producto de las agujas desgastadas que se usan en los tatuajes.

Los investigadores comprobaron que las partículas desprendidas de las agujas usadas en los tatuajes producen alergia, porque contienen metales como níquel y cromo.

Las reacciones adversas de los tatuajes son comunes y hasta ahora, los investigadores creían que solo las tintas eran las responsables.

«No se trata solo de la limpieza del salón, la esterilización del equipo o incluso de los pigmentos. Descubrimos que el desgaste de la aguja también impacta en el cuerpo», explicó Hiram Castillo, uno de los autores del estudio científico.

La investigación demostró que las partículas de cromo y níquel, provenientes del desgaste de las agujas del tatuaje, se distribuyen hacia los ganglios linfáticos.

Los resultados mostraron que cuando la tinta del tatuaje contiene un pigmento blanco a menudo mezclado en colores brillantes como el verde, azul y rojo, se desgasta la aguja.

Esto no sucede cuando se usa tinta negra de carbón. El equipo también estudió una aguja antes y después del proceso del tatuaje, para medir su nivel de desgaste.

«No cabe duda de que las partículas de metal se derivan de la aguja del tatuaje, como resultado del movimiento mecánico», explicaron.

El estudio proporcionó la prueba de que los pigmentos del tatuaje y las partículas de las agujas desgastadas se distribuyen hacia los ganglios linfáticos, lo que causa las reacciones alérgicas.

«El hecho de que todos los pigmentos de desgaste se depositen en los ganglios requiere una atención especial”, explicó Ines Schreiver, científica del Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Berlín.