Tumores cerebrales
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Los gliomas son uno de los tumores cerebrales más agresivos que existen y responsables de 7% de las muertes por cáncer. Un equipo de científicos descubrió ahora la conexión que tienen con las enfermedades neurodegenerativas y abrió la puerta al diseño de nuevas terapias contra ese tipo de cáncer.

Los investigadores comprobaron que sus hallazgos pueden servir tanto para mejorar el diagnóstico de los gliomas como las terapias, y confían en que el descubrimiento sirva para rebajar la agresividad de los tumores con peor pronóstico y para ralentizar la progresión de los menos agresivos.

La investigación la llevaron a cabo científicos españoles del Instituto de Salud Carlos III de Madrid; la Asociación Española Contra el Cáncer; el Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas; el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y médicos e investigadores del hospital madrileño 12 de Octubre o el Vall d’Hebrón de Barcelona.

Aunque suponen solo 2% de los tumores cerebrales, los gliomas causan 7% de las muertes por cáncer, recordó el Instituto de Salud Carlos III. Se detalló, además, que esta patología es resistente a la quimioterapia y a la radioterapia y destacó por ello la importancia del descubrimiento como punto de partida.

Los investigadores comprobaron que una proteína relacionada con diversas patologías degenerativas en el cerebro está también presente en las células de los gliomas.

Se comprobó que en estos tumores esa proteína estaría regulando la capacidad que tienen las células tumorales para promover la formación de nuevos vasos sanguíneos.

Compuestos ya utilizados con éxito

El Instituto de Salud Carlos III recordó que los pacientes diagnosticados con los gliomas más agresivos tienen un índice de supervivencia muy bajo. Se observó que la proteína Tau está presente en los tumores cerebrales menos agresivos y su presencia se pierde a medida que aumenta el grado de malignidad del tumor.

«Nuestros resultados sugieren que imitando la función de esa proteína con compuestos como los taxanos se podría rebajar la agresividad de los tumores de peor diagnóstico. Se podría hacerlos más sensibles a terapias convencionales», explicó la investigadora de este Instituto, Pilar Sánchez Gómez.

El hallazgo abre la puerta a nuevas terapias basadas en el empleo de compuestos que ya están aprobados para su uso en otros tipos de cáncer.

Buscan alianzas

Los científicos están ahora revisando muestras de otros ensayos clínicos para ver posibles correlaciones con sus resultados. Trabajan con radiólogos para encontrar puntos de unión con los datos de las resonancias magnéticas de los pacientes; y con las empresas farmacéuticas que distribuyen los derivados de los taxanos que sean capaces de llegar al cerebro. De esta forma quieren comprobar su interés en un posible ensayo clínico con pacientes con glioma, informó Pilar García.

El objetivo, precisó, es conseguir establecer una colaboración con esas empresas farmacéuticas. Así se podrá comprobar en un número más amplio de modelos animales el posible efecto antitumoral de esos compuestos antes de intentar llevarlos a la práctica clínica.