Si antes de cerrar los ojos para dormir lo último que mira es un dispositivo electrónico, como el celular o la tablet para revisar las redes sociales, se cuenta como un integrante del club del vamping, tendencia que está causando serios problemas a la salud, y que afecta principalmente la calidad del sueño de personas en todo el mundo.

Los neurólogos son claros al afirmar que la luz azul de onda corta emitida por las pantallas afecta la calidad del sueño y el rendimiento. Al usarlas mientras se está en la cama, el cerebro entiende que aún es de día y no segrega la melatonina, sustancia que regula el ciclo del sueño.

El retrasar el inicio del descanso y dormir menos horas es conocido como insomnio tecnológico o «vamping», algo que afecta a adolescentes, adultos y hasta niños. Especialistas también detallan que esto afecta el apetito y hace que se tenga más hambre, provoquen más dulces y, por tanto, se engorde. La reducción de horas de sueño también ocasiona más cansancio y estar menos activos.

La falta de horas de sueño también podría tener efectos a largo plazo como un debilitamiento del sistema inmunológico e incluso algunas investigaciones lo relacionan con el aumento de la hipertensión, la obstrucción en las arterias y los problemas cardíacos.

La compañía farmacéutica Galenicum Health recomienda que el cuarto esté libre de luz antes de dormir (televisores, tablet o celulares), pues esto pone en alerta al cerebro y hace creer al cuerpo que debe estar despierto.

A esto se suma un movimiento internacional llamado #JOMO o Joy of Missing Out (La alegría de perderse algo), que busca que más personas dejen de revisar su celular antes de dormir y se animen a descansar de la tecnología.