hepatitis
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La hepatitis, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es una inflamación del hígado. En casos graves, puede evolucionar hacia una fibrosis, cáncer de hígado o cirrosis.

La principal causa de la hepatitis es el virus de la enfermedad, pero también puede ser causada por otras infecciones, consumo de alcohol y drogas, o enfermedades autoinmunes.

Existen varios tipos de hepatitis. Los tipos A y E son causadas generalmente por consumir agua o alimentos contaminados. Los tipos B, C y D se originan con fluidos corporales infectados.

La OMS también explica que algunos síntomas de la hepatitis pueden ser la coloración amarillenta de piel y ojos, fatiga intensa, dolor abdominal, orina oscura, náuseas y vómitos.

«No hay una dieta especial para la hepatitis (en cualquiera de sus tipos)», asegura Keri Gans, dietista portavoz de la American Dietetic Association. Sin embargo, dice: «Una persona con hepatitis necesita seguir una dieta sana y equilibrada. Esto para reducir el daño y fortalecer al organismo».

Every Day Health aconseja incrementar en la dieta de las personas con hepatitis:

  • Frutas y verduras: granos enteros como la avena, arroz integral y quinoa.
  • Proteínas magras como el pescado, pollo sin piel y claras de huevo.
  • Grasas saludables como las del aguacate, nueces y aceite de oliva.
  • Lácteos bajos en grasas.

Las personas que tienen hepatitis deben evitar los siguientes alimentos:

  • Grasas saturadas como las que se encuentran en la mantequilla, cortes de carnes grasosos o alimentos fritos.
  • Alimentos con mucha azúcar como refrescos, galletas y pasteles.
  • Exceso de sal.
  • Alcohol.

También se sugiere tomar aproximadamente ocho vasos de agua al día y lavar bien los alimentos y las manos antes de comer.

Otra enfermedad del hígado es la cirrosis hepática; en este caso se recomienda comer atún y evitar el consumo de bebidas azucaradas.

En el caso del hígado graso alimentos como el ajo, el té verde y el jengibre son buenos para personas con esta patología.