Foto Getty Images

El dolor de pies es normal luego de hacer ejercicio. Esto ocurre porque las articulaciones y músculos de las extremidades se agotan al estar mucho tiempo en alguna actividad física. Es recomendable realizar cuidados básicos y necesarios para evitar dolores y molestias en el futuro.

Lo primero que hay que tomar en consideración es que, luego de entrenar, se deben tomar por lo menos 10 minutos para relajarse y cuidar los pies. Hay que lavarlos para que descansen limpios. A la hora de acostarse hay que ponerlos sobre unas almohadas para que queden elevados y circule mejor la sangre. Esto ayudará a disminuir las molestias e hinchazón.

Los expertos señalan que para cuidar los pies se debe tomar una ducha luego del ejercicio. Es importante que se sequen perfectamente, de no hacerlo la piel seguirá blanda, lo que favorece la aparición de las ampollas al roce con las medias y los zapatos.

Si se evita la humedad se previene la aparición de hongos e infecciones molestas, y si la persona se ducha en el gimnasio, es recomendable que lo haga con zapatos.

Para evitar el dolor de pies también se recomienda cortar las uñas y eliminar las callosidades, una regla básica e indispensable para poder correr mejor. De igual forma, se recomienda no estrenar un nuevo par de zapatos para correr, primero hay que aflojarlos con entrenamiento o con otra actividad.

Por último, durante el descanso luego de una sesión de ejercicio, es recomendable que se eleven las piernas, de esa manera se ayudará a mejorar la circulación. También se puede sumergir los pies en una tina con agua tibia para disminuir la inflamación causada por correr varios kilómetros.