Mercurio se puso directo a partir del 20 de noviembre, entrando en su fase estacionaria hasta el 7 de diciembre. Tomemos en cuenta algunas recomendaciones para manejar su energía de la mejor manera y no lamentar los efectos de la post sombra.

Debes tomarte el tiempo de revisar antes de tomar cualquier decisión y más si es importante; evita firmar documentos o acuerdos hasta esa fecha. Es recomendable hacer un recuento de lo vivido, lo que has aprendido y planificar los ajustes necesarios para mejorar cada situación, dando toques estratégicos y marcando un camino de cambios positivos y renovadores.

Este mercurio retrógrado en Escorpio vino con mucha fuerza y su influencia se sintió al máximo. Ha dejado al descubierto muchas mareas que estaban ocultas y te ha puesto a mirar a los ojos lo que no querías enfrentar directamente. Esto ha pasado tanto en lo personal como en lo colectivo, pues su influencia fue arrolladora.

La energía de Marte en Escorpio sopla los vientos y debe enfrentarse con convicción, sean estos una brisa suave o el aullido del trueno, ya que estos pueden volar telarañas y techos, sacando árboles desde la raíz.

Disfruta su fuerza indomable y enfrenta los miedos, maneja con cuidado las emociones y prepárate para fuertes experiencias sin temor. Saca lo mejor de ti y no permitas perderte en la tormenta.

Es el momento de abrir las ventanas y dejar que la brisa entre, colando la luz poco a poco para limpiar todo a su paso y, al mismo tiempo, sanando cada rincón.

Con calma y sin presión mira en retrospectiva lo que este tránsito te ha dejado, pues cada experiencia te llena de sabiduría y entendimiento.

Respira y tómate el tiempo para reflexionar y ordenar lo que tengas que ordenar, observa muy bien tu entorno; conversa abiertamente, escucha con detenimiento y ve sin apuro en el camino.

Es el momento de ser quien quieres ser y de sacar lo mejor de esta experiencia. Suelta las ataduras y dirígete a donde quieres ir.