El oficialismo acusó este martes a la Organización de Estados Americanos de convalidar un plan de golpe de Estado al aceptar a un representante designado por Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela.

«La OEA convalida el plan de golpe de Estado iniciado el 23 de enero pasado, y pretende crear condiciones para profundizar la agresión injerencista contra nuestro país, incluyendo la amenaza de una intervención militar», dice un comunicado de la Cancillería.

El organismo continental aprobó una resolución que reconoce a Gustavo Tarre como representante designado por el Parlamento de Venezuela, presidido por Guaidó.

Esa acción ha sido considerada por Maduro, no reconocido por la mayoría de miembros de la OEA, como una «descarada y criminal violación del derecho internacional».

«Un grupo de gobiernos satélites de Washington ha dado aval a un títere político designado por Donald Trump. Se trata de una de las más infelices decisiones tomadas en la larga historia de desafueros jurídicos y políticos de esta organización», opina.

Maduro advirtió que no reconocerá ningún emisario político que no haya sido designado por su gabinete y señaló a Tarre como un «fantoche político cuya espuria existencia resulta de la transgresión del ordenamiento jurídico».

En el documento también indica que el Estado «no estará obligado a cumplir ninguna de las disposiciones acordadas en el seno de la OEA ni mucho menos a resarcir en ningún área».

«Washington ha iniciado una ruta tenebrosa que ensombrece el futuro de las relaciones entre los Estados en el continente», agregó Maduro, que acusa al gobierno estadounidense de aplicar «una vulgar instrumentalización del chantaje y la presión» para lograr la aceptación de Tarre.

Maduro ratifica la decisión de abandonar la OEA el 27 de abril, al cumplirse dos años de haber anunciado esa decisión.