La policía de España reflotó el submarino cargado con toneladas de cocaína. (AFP / Lalo R. Villar).

La policía de España pudo el martes sacar del agua y llevar a tierra a un submarino que estaría cargado con 3.000 kilos de toneladas de cocaína y que habría viajado 20 días desde Colombia.

Las autoridades prevén usar una grúa para levantar el navío de 20 metros (65 pies) de eslora y bajarlo en el Puerto de Aldán para poder inspeccionarlo mejor, informó un funcionario de Pontevedra.

El submarino se hundió cuando los agentes trataban de interceptarlo el domingo en una ensenada de Galicia, en el noroeste del país. Por ahora no se sabe si la tripulación, de la que dos miembros fueron arrestados, lo hundió a propósito.

La labor de reflotar la nave empezó el lunes, pero tuvo que ser suspendida por mal clima.

Los buzos de la Guardia Civil española se paran sobre la proa reflotada de un submarino utilizado para transportar cocaína. (AFP / Lalo R. Villar).

Según las autoridades, es la primera vez que se usa un submarino para introducir drogas al país. El lunes, buzos de la policía sacaron del buque un paquete de cocaína.

La prensa local conjetura que dentro del submarino hay tres toneladas métricas de cocaína, pero las autoridades no lo han confirmado.

La policía sigue en busca de un tercer miembro de la tripulación que anda prófugo. La agencia llevaba días monitoreando la trayectoria del navío. Contó con la cooperación de la policía internacional.

Las autoridades no han dicho de dónde viene el submarino, pero según la prensa local, la policía sospecha que es de Colombia.

La policía española, en coordinación con fuerzas de otros países, llevaba días vigilando la travesía del submarino.

La policía portuguesa confirmó que el submarino pasó por Portugal y que los detectives de la Naval Portuguesa participaron en un operativo conjunto con las autoridades españolas para rastrearlo.

Sin embargo, un vocero de la policía dijo que las autoridades portuguesas no difundirían, por el momento, detalles del operativo. El vocero habló bajo condición de anonimato y apegado a las regulaciones.