Miedo, soledad e incomprensión son sentimientos que se perciben aquí y en cualquier parte del mundo. Pero, ¿cómo siente un venezolano en el exilio? Sopa de tortuga es una pieza de teatro que confronta la visión que muchos tienen sobre dejar el lugar donde nacieron. Ocho personajes exponen sus conflictos íntimos, que se hacen universales al versar sobre un mismo tema: la venezolanidad.

No importa qué tan lejos estén, igual se sienten defraudados, enamorados o incomprendidos. Incluso, las carencias del pasado pueden perseguirlos en otro continente. Desde estas reflexiones, la dramaturgia de Ana Melo expone una mirada singular sobre la idiosincrasia venezolana.

“No he vivido la emigración, pero es un tema que quise hurgar porque lo veo, lo siento y lo sufro como millones de venezolanos”, indicó Melo, quien también dirige la pieza. “Los ocho personajes viajan muy lejos y terminan encontrándose con ellos mismos; pueden escapar de la crisis del país pero nunca de la crisis interna”, agregó.

La acción de Sopa de tortuga se desarrolla en un café parisiense que bien puede situarse en el presente, hace una década o incluso hace 18 años, cuando la diáspora venezolana comenzó a ser un tema en el cual inspirarse. En la narración de la obra, París sirve como punto de encuentro para un par de amigas, como escenario del romance para una pareja, como ciudad de las oportunidades para un matrimonio ambicioso o como plataforma perfecta para ampliar la visibilidad de un ataque terrorista. Piden un plato del menú y reciben otro, una sopa de tortuga.

Ana Melo nunca ha estado en la capital francesa, pero a través de conversaciones con familiares, recopilación entre un centenar de noticias y conversaciones con amigos que estaban allí, logró recrear la tragedia que resultó de los atentados que ocurrieron en noviembre de 2015. Sin embargo, aclara que su texto, aunque se refiere al hecho, versa sobre la emigración venezolana y sus contradicciones.

En febrero, Melo fue reconocida con una mención especial en el primer Concurso de Dramaturgia del Trasnocho Cultural. El jurado la galardonó por “su madurez técnica y formal en un tema que remite a la reflexión sobre la idiosincrasia venezolana en un contexto ampliado”, de acuerdo con el veredicto. En el mismo certamen, la pieza La foto de Gustavo Ott fue premiada con el primer lugar entre 50 propuestas.

El elenco de Sopa de tortuga lo integran Grecia Augusta Rodríguez, Paúl Gámez, Marielena González, Richard Clark, Carlos Abbatemarco, Lismar Ramírez, Maga Díaz y Carlos Fabián Medina. Junto con el también director Juan José Martín, Melo realizó el diseño de la escenografía. El montaje cuenta, además, con la participación especial del acordeonista Franklin Navas en cada función.

Sopa de tortuga

La Caja de Fósforos, Bello Monte

Sábado y domingo, 3:00 pm

Entrada: 1.500 bolívares