Renée Zellweger
ENTERTAINMENT WEEKLY

Renée Zellweger ya tiene 50 años de edad. Seis de ellos retirada del cine por una fuerte depresión. La película Judy, dirigida por Rupert Gold, significará el regreso de la actriz estadounidense a la carrera por su segundo Oscar.

La fama y el reconocimiento han sido parte de la vida de Zellweger desde muy joven. Su interpretación en la cinta Jerry Maguire (1996), protagonizada por Tom Cruise, llamó la atención de Hollywood. Pero fue en 2001 con El diario de Bridget Jones que se convirtió en una de las actrices más atractivas del momento.

A pesar del éxito, la ganadora del Oscar por Cold Mountain (2003) no estaba bien. El peso de la fama y las fuertes críticas por sus cirugías estéticas le afectaron. «No estaba saludable. No me estaba cuidando a mí misma. Fui la última cosa en mi lista de prioridades», confesó la actriz en una entrevista para The Cut.

Zellweger se retiró de la actuación en 2010 para recuperarse y visitar un terapeuta. Según ella, pasó 99% de su vida como persona pública y solo una «migaja microscópica de una fracción» en su vida real. «Necesitaba no tener algo que hacer todo el tiempo, no saber lo que voy a hacer durante los próximos dos años por adelantado. Quería permitir algunos accidentes. Tenía que haber algo de silencio para que las ideas se deslizaran», reveló.

Recuperada, Renée Zellweger regresa a la gran pantalla con la película Judy. Allí interpreta a la reconocida cantante Judy Garland.

La cinta tuvo su estreno mundial este fin de semana en el Festival de Cine de Telluride. Está basada en una serie de espectáculos que ofreció Garland en Londres en el club nocturno Talk of the Town, en 1969. Los problemas con el alcohol, las drogas y la lucha por la crianza de sus hijos cuentan el drama que vivió la artista durante ese tiempo.

Zellweger no asimila su nuevo papel. «Me siento como si nunca lo hubiésemos hecho. Hablábamos de lo que podíamos hacer. Todos los días. Intentábamos una cosa y otra. Queríamos reflejar ese año como el menos exitoso de su vida», reveló en la entrevista.

«Mucho de ello fue como la rabia del dentista, que no tienes opción. Solo debes hacerlo. Y luego estás feliz de haberlo hecho. Así me siento», agregó la actriz.

La estadounidense, de acuerdo con medios especializados de Hollywood, realiza una excelente interpretación. Con Judy, regresa a la batalla por el Oscar y se reivindica como una de las mejores artistas de su generación.