Una ola de denuncias que comenzó con las acusaciones al cantante Alejandro Sojo ha destapado decenas de casos de abuso sexual en el país por parte de hombres que se aprovechan de su posición de poder.

El caso más reciente es el del escritor Willy Mckey, quien sostuvo hace al menos seis años relaciones sexuales con una adolescente de 16 años de edad.

La víctima, que protegió su identidad por medio de la cuenta @mckeyabusador para contar su testimonio, denunció que el poeta la captó ofreciéndole una estampita de un proyecto y diciéndole que la pondría en contacto con destacados autores venezolanos.

Luego, explicó @mckeyabusador, Mckey comenzó a insinuársele por mensaje utilizando un lenguaje ambiguo, pero en el que había, subraya la víctima, masturbación por parte de él, hasta que terminaron por tener relaciones sexuales en un apartamento donde vivía el escritor en Caracas. Actualmente reside en Buenos Aires.

“Durante el acto me tendí en la cama, inmóvil y con los ojos cerrados. Yo me sentía en una consulta médica durante esos encuentros: desnuda, desconcertada y esperando que terminara rápido. Nunca lo dije: pero estaba incomodísima. Todo se sentía incorrecto”, contó.

“A raíz de esta experiencia, junto a otras experiencias pasadas con hombres mayores de edad que se aprovecharon de mí como pudieron, desarrollé vaginismo y tuve problemas por años para tener relaciones sexuales. Mi cuerpo entendió el trauma primero que yo”, agregó.

Mckey admitió en su Instagram que cometió estupro (sostener relaciones sexuales con menores de edad) y afirmó que sabrá hacerse cargo “de las consecuencias de este hecho, empezando por quedar fuera de todos los proyectos a los cuales pertenezco y donde hay personas, intereses y reputaciones que pueden verse afectados por tenerme dentro de sus espacios”.

El portal Prodavinci, para el que escribe Mckey, publicó un comunicado en apoyo a todas las víctimas de abuso e informó el cese de su relación con el escritor.

Mientras que Team Poetero, Autores Vzlanos y La Poeteca rechazaron los delitos de Mckey y anunciaron que consultarán con sus abogados la posibilidad de retirarle el Premio Rafael Cadenas, que ganó en su primera edición.

El fiscal general del régimen, Tarek William Saab, anunció, luego de cuatro días de las primeras denuncias, investigaciones contra Alejandro Sojo, vocalista de la banda Los Colores; Tony Maestracci, baterista de Tomates fritos, y Mckey. Saab no precisó otros nombres pero sugirió que es probable que haya más acusados.

El MeToo venezolano

El movimiento MeToo, que comenzó en Estados Unidos a raíz de las revelaciones de abuso sexual del productor Harvey Weinstein, llegó a Venezuela gracias a la organización de las propias víctimas, que ante la ausencia de un sistema judicial eficaz han publicado, de forma anónima o identificadas, graves testimonios de abuso sexual, acoso y estupro.

Esta protesta masiva, que en el país se ha identificado con el hashtag #YoSíTeCreo como respuesta a la indiferencia social e institucional, se inició con la cuenta de Instagram @AlejandroSojoEstupro, donde se han publicado desde hace cinco días conversaciones que sostenía Sojo con menores de edad en las que las acosaba pidiéndoles sexo de manera insistente.

En general, el modus operandi del cantante de Los Colores, cuentan testigos, consistía en hacerse amigo de las víctimas para luego ofrecerles ir a una fiesta o reunión en su casa con el fin de sostener relaciones sexuales con ellas. En muchos casos les ofreció drogas y bebidas alcohólicas y, a pesar de que las afectadas se negaban al sexo, él insistía hasta que las violaba.

Uno de estos testimonios es el de una adolescente de 15 años de edad a quien Sojo invitó a su casa en La Guaira para que asistiera a una reunión, pero cuando llegó en el lugar solo estaba él. Contó que en principio el cantante le ofreció fumar y ella le aceptó solo los cigarrillos (también les ofrecía marihuana), después empezó a besarla y a tocarla, ella se negaba pero él insistía.

“Yo entré en una especie de miedo en el que no me movía ni hacía nada más. Simplemente quería dejar de sentir cómo usaban mi cuerpo. Dejé de pelear y cerré los ojos a esperar que todo acabara. Al terminar simplemente se vistió y me dijo: ‘Vístete, es tarde, ¿no me dijiste que te irías temprano a tu casa por tu mamá?”, relató la víctima, que hoy día tiene 23 años de edad.

Dentro del caso de Sojo está el de Murachi Palomo, amigo del cantante y cómplice y quien, de acuerdo con la cuenta @AlejandroSojoEstupro y los testimonios, ha abusado sexualmente de muchas mujeres.

Una de las testigos, que consideraba a Palomo su amigo, fue víctima de este cuando asistió a una reunión en Los Palos Grandes. Es poco lo que recuerda salvo cuando Palomo estaba abusando de ella, por eso sospecha que fue drogada. “Después de eso yo quedé totalmente confundida porque no soy persona de borrarme en una borrachera, no llegué al punto de perder la conciencia y esa noche pasó lo que me hace creer que me drogaron, porque no recuerdo ni el momento en que llegué a esa casa”.

Este es, de acuerdo con los testimonios, otro de los modus operandi: invitarlas a reuniones, drogarlas y después abusarlas.

A la fecha no se sabe nada de Sojo salvo que publicó un comunicado en su cuenta de Instagram, que fue eliminada luego de borrar todas sus fotos. En su mensaje admitió sus delitos pero los achacó a que era un “muchacho ignorante e imprudente”. Murachi no ha emitido declaraciones. Ambos se encuentran en Buenos Aires.

Otras figuras del rock que han sido acusadas son el guitarrista de Okills, Leonardo Jaramillo, conocido como Kmarón, quien pidió imágenes íntimas a una adolescente luego de sostener una conversación en Twitter, y Daniel Landaeta, baterista de la banda Le’Cinema, acusado de abusar sexualmente de una joven en 2018.

Jaramillo publicó un escueto comunicado en el que no admitió los hechos pero sí dijo que estaba trabajando en su actitud y Le’Cinema desactivó su cuenta en Instagram.

Mientras que Tony Maestracci anunció que abandonó Tomates fritos pero consideró que las acusaciones en su contra eran difamaciones.

#YoSíCreo llega al teatro

En redes las víctimas y testigos han comentado sobre los espacios venezolanos donde ha habido abusos. Se ha hablado, sin nombres, de la universidad, la política, los deportes, entre otros. También del teatro, donde sí salió a relucir el nombre de Juan Carlos Ogando, director y cofundador del Grupo Actoral Skena.

La denuncia en contra de Ogando la hizo Andrea González Cariello en su Instagram, quien publicó un video en la red social y animó a otras jóvenes a alzar la voz contra los abusos del actor.

“Este señor es una figura familiar, se camufla con amabilidad.  Tiene un encanto al que aprendí a tenerle miedo y asco al mismo tiempo: Juan Carlos Ogando”, contó González Cariello.

“A este troglodita le encantaba saludarme inapropiadamente. Le encantaba tocar partes de mi cuerpo que entre los 13 y 17 años nadie tiene que estar tocando y menos un adulto. Robaba besos ‘inocentemente’, hacía comentarios insinuantes y lanzaba unas miradas tan lascivas que, sin tocarte, te tocaba”, agregó.

A partir de su testimonio otras víctimas han difundido conversaciones, impulsadas por la cuenta @AlejandroSojoEstupro, en las que denunciaban las insinuaciones del director teatral.

No ha habido declaraciones públicas hasta ahora de Ogando, pero sí del Grupo Skena, que anunció que el actor se apartó de la institución para que “pueda afrontar los hechos denunciados en forma libre y propia, sin que por esto dejemos de reconocer y valorar su contribución artística y personal que ha sido fundamental durante nuestros 41 años de existencia”.

El inédito #YoSíCreo continuará durante los próximos días, en las redes no han dejado de aparecer testimonios, expresiones de apoyo a las víctimas y pronunciamientos de grupos civiles exigiendo que sean protegidas, como Cecodap, que pidió a las autoridades realizar investigaciones.


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