Javier Sánchez, 42 años de edad, declarado hijo del cantante Julio Iglesias por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia, no sólo podría ser acreedor de parte de la herencia del intérprete, sino también de una indemnización “por el daño moral que ha sufrido y sigue sufriendo” como consecuencia de la negativa del artista a reconocer el parentesco. 

Fernando Osuna, abogado de Sánchez, prepara ya la demanda civil. Sin embargo, aún falta al menos un año para que la sentencia de la Fiscalía sea confirmada. Ya en cuatro ocasiones, los juzgados han fallado en contra del supuesto hijo de Julio Iglesias. 

“Se cometieron muchas injusticias con mi madre. Se aceptaron testigos falsos, se agarraron a un error de forma que fue cometido por el Estado, y gracias a ello le dieron la victoria a mi padre. Nunca se llegó a tratar el fondo”, afirma Sánchez en declaraciones a El País.

Sánchez consideró que hoy día la sociedad ha cambiando y “la actitud machista que su padre ha mantenido durante todos estos años está caduca, y eso es importante porque pone las cosas en su lugar”. 

Rechazó la decisión de la Fiscalía, que pese a declarar a Iglesias como padre, ha anunciado que recurrirá la sentencia. Esto debido al rechazo de la Audiencia de Valencia, el Supremo y el Constitucional en los años noventa. 

“La Fiscalía ratificó nuestras pruebas cuando el juicio entró en el fondo de la cuestión, y ahora vuelve a ponerse de parte de la persona que se rió de la justicia y de parte del Estado, que fue el que cometió el error de forma en los años noventa, no nosotros. Es una incongruencia total”, condenó Sánchez. 

María Edite Santos, madre de Sánchez, mantuvo una relación de algo más de una semana con Julio Iglesias en el verano de 1975, en la Costa Brava, tras conocerse trabajando en la sala Las Vegas de Sant Feliu de Guíxols. Cuando se separaron, ella todavía no sabía que estaba embarazada. Un año más tarde, le informó a Iglesias a través de una compañera que había tenido un hijo, pero nunca obtuvo respuesta del cantante. 

La sentencia de paternidad fue rechazada anteriormente porque testigos de la defensa de Iglesias aseguraron que Santos mantenía relaciones sexuales con clientes y empleados. 

José Miguel Bort, titular del Juzgado de Primera Instancia número 13, consideró que si Santos mantuvo relaciones con hombres del entorno de su trabajo, entonces efectivamente pudo relacionarse con Iglesias. 

Con información de El País.