La transgresión es una característica que define el trabajo de Nelson Garrido. La fotografía y la plástica han sido las fuentes de creación de un artista que intenta alejarse de los encasillamientos y deja que sea el encuentro del espectador con su pieza el que hable. In-macula-das es su más reciente exposición en la que vuelve a romper los límites que separan la creación plástica de la fotográfica y presenta una metáfora de la realidad nacional.

En la galería El Anexo se exponen 41 máculas de un grupo de miles que el equipo de Garrido fue forjando a partir del proceso de producción editorial de la antología de fotografía Nelson Garrido, una publicación editada por la casa editorial La Cueva, que fue presentada en febrero de este año.

“En diciembre de 2016 fui a supervisar el proceso de impresión del libro”, narra Garrido. “Me di cuenta de que utilizaban pliegos reciclados para probar las impresoras y ver si la imagen estaba bien. Me quedé fascinado con lo que pasaba: era una superposición de imágenes que permitía adentrarse en otro tipo de lenguaje a partir de otras obras. Uno veía, por ejemplo, a Simón Bolívar con un cochino muerto encima. Allí había una posibilidad plástica interesante”, agrega el artista.

El erotismo, la religión, la muerte y la violencia han sido temas de base frecuentes en la producción del fotógrafo. La sangre, los animales muertos y los desnudos son imágenes que se repiten y se presentan conectadas con referentes del arte sacro, la cultura popular y la historia del arte sobre soportes diferentes como papel fotográfico, escenografía teatral o piezas de instalaciones. De allí que no sea accidental el hecho de que tome en esta oportunidad material de desecho para montar una exposición.

“Yo no inventé las impresoras ni las máculas, eso siempre ha existido y forman parte del proceso editorial. Es un material de desecho, que sobra, que se recicla; lo que yo hice fue seleccionar y mostrar el lenguaje poético que hay en cada uno de esos pliegos de tinta superpuesta. Cada imagen tiene referentes distintos y cuando se colocan una sobre otra se va dotando de sentido a la composición entera”, indica Garrido.

El fotógrafo, además de reafirmar la existencia de un lenguaje artístico, expresa que su trabajo funciona como una alegoría del contexto social y económico de Venezuela en el presente. “Es una metáfora de lo que nos ocurre: la gente está comiendo de la basura. No es casualidad que el arte también salga de los desechos. El trabajo es producto de nuestra ruptura con las cosas. Cómo podemos transformar la basura en algo que no es, aunque sea un proceso muy dramático”, reitera.

La exposición toma cuatro paredes de El Anexo que funcionan como divisores de capítulos de la muestra. Primero se presenta la figura del héroe nacional, El Libertador, y sobre su imagen se superpone la de un cerdo sangrante. Luego hay una representación de la comida que refuerza la visión metafórica del montaje, y por último se muestran pliegos impresos sobre papel de 48 x 66 centímetros en los que la tinta crea capas de sentido acercando el resultado más al lienzo con óleo que a una producción editorial.

Sobre el método utilizado para la producción de las piezas de In-macula-das, Garrido señala que es el encuentro con el espectador lo que importa. “Mi trabajo es lo que a mí me provoca que sea y lo que se produzca en el público. Yo soy un hacedor de imágenes, la técnica me tiene sin cuidado. Lo importante es el lenguaje que se desarrolle”, dice.

Garrido señala que a partir del proceso de selección de máculas tomadas de las imprentas nació una nueva necesidad artística que derivará en la producción de varios libros basados en las obras de otros artistas siguiendo el mismo método. “Serán libros únicos, porque van a nacer de la casualidad y son indeterminados. Es como revivir el quehacer editorial a través del desecho, pero la estética fundamental del trabajo es la relectura que se da en las distintas capas de contenido”, puntualizó.

In-macu-ladas

Galería El Anexo, Alta Florida

Martes a domingo: de 9:00 am a 5:00 pm

Entrada libre