La artista estadounidense Missy Elliott se convirtió en la primera rapera en entrar en el Salón de la Fama de los Compositores. La artista, cuyo nombre real es Melissa Elliott, recibió su premio en una ceremonia realizada en Nueva York, de manos de Queen Latifah, una de las primeras mujeres que se impuso en el mundo del rap.

Antes de la entrega del premio, el Songwriters Hall of Fame difundió un video de la ex primera dama Michelle Obama que recordó que era fanática de la rapera, de 47 años de edad. La cantante Lizzo y la rapera Da Brat le rindieron homenaje en el escenario interpretando algunas de sus canciones.

Antes de Missy Elliott solo dos raperos, Jermaine Dupri (2018) y Jay-Z (2017), habían recibido este reconocimiento. La artista originaria de Virginia, Estados Unidos, triunfó primero como productora y autora para otros cantantes antes de lanzar su carrera en solitario. Trabajó, por ejemplo, para Aaliyah y las Destiny’s Child, junto con el productor Timbaland, una figura clave de la música hip hop y R&B de los años 1990.

Su primer álbum Supa Dupa Fly, producido por Timbaland, se estrenó en 1997. En ese disco se incluyó la canción “The Rain”, que la catapultó hacia la élite del rap estadounidense. Los álbumes y los éxitos se sucedieron en los años siguientes y también durante la década de 2000: “Hot boyz», «Get ur freak on» o «Work it», a menudo con invitados prestigiosos.

El Songwriters Hall of Fame acogió a otros cinco artistas durante la misma velada, entre ellos el británico Yusuf, conocido anteriormente como Cat Stevens, autor de clásicos como “Father and son” y “Wild World”.

El cantante Justin Timberlake recibió un premio especial, el Contemporary Icon Award, entregado a los autores e intérpretes convertidos en íconos de la música moderna.