Eva Green
Foto: AFP | ANDER GILLENEA

La actriz francesa Eva Green afirma que le atraen los personajes complejos. Es así el papel de astronauta que para cumplir su sueño debe abandonar a su hija en Próxima, sumada a la carrera por la Concha de Oro este sábado en San Sebastián.

«Me enamoré de la idea de esta mujer astronauta que se debate entre perseguir su sueño o abandonar a su hija. Siempre es interesante para un actor enfrentar un conflicto», indicó Green en entrevista con la AFP.

«La directora de la película, Alice Winocour, es muy exigente y te empuja fuera de tu zona de confort, y eso es algo que me agrada. Me gusta traspasar mis límites», apuntó Green, recordada por su papel en The Dreamers de Bernardo Bertolucci (2003) o de “chica Bond” en Casino Royale (2006).

Green tuvo que someterse a un riguroso entrenamiento físico y estudiar sobre el espacio para meterse en la piel de Sarah, una astronauta que entrena en la Agencia Espacial Europea en Colonia.

“Tuve que desarrollar lo músculos porque las mujeres astronautas deben tener espaldas fuertes para poder vestir los muy pesados trajes espaciales”, explicó.

«Me doy cuenta de lo difícil que es ser astronauta, porque los dramas espaciales suelen idealizar los viajes espaciales. Pero ir al espacio es muy duro para el cuerpo, uno debe estar un poco loco, aunque en un sentido positivo, porque se hace con finalidad científica», añadió.

Un año en el espacio 

En la película, filmada en locaciones reales de entrenamiento de astronautas, Sarah es seleccionada para integrar la tripulación de la misión Próxima, que pasará un año en la Estación Espacial Internacional en preparación para un viaje a Marte.

Pero eso significa separarse de su cercana hija de 7 años, que se va a vivir con su padre. Mientras se somete a las pruebas más exigentes, Sarah debe hacerse a la idea de que tendrá que abandonar a Stella si de verdad quiere alcanzar su sueño de ir al espacio.

Película más enfocada en las relaciones humanas que en efectos especiales, Próxima muestra cómo se agrieta la relación entre madre e hija, interpretada por la niña Zélie Boulant-Lemesle.

Postura feminista 

El hecho de que tanto la protagonista como la directora de la película sean mujeres muestra que la situación en la industria del cine está cambiando, consideró Green, en la era del movimiento #Metoo.

«Es una película fantástica porque toma una postura feminista. Mostrar una mujer astronauta es muy poderoso, una mujer que compite en un ambiente masculino, donde, claro está, tiene que trabajar y entrenar más fuerte solo para ser considerada como una igual», dijo la actriz.

De todas maneras queda trabajo por hacer, señala. “Las actrices deben recibir el mismo sueldo que los hombres, o en cualquier ámbito donde realizan el mismo trabajo, y en ese frente no hemos hecho mucho ”, señaló.

Con un reparto que incluye también a Matt Dillon y Lars Eidinger y filmada en inglés, francés, alemán y ruso, Próxima compite con otros 15 filmes en la Sección Oficial por la Concha de Oro a la Mejor Película, que se otorgará el sábado próximo.