Series
Jonathan Groff en la segunda temporada de Mindhunter

Mindhunter. La segunda temporada de esta serie se acomoda sin problemas en la obra de uno de sus directores y productores: David Fincher.

Inspirado en la vida y el trabajo del agente del FBI John E. Douglas, el ciclo de Netflix retoma la historia que había desarrollado en sus primeros episodios y vuelve a poner a los investigadores Holden Ford (Jonathan Groff) y Bill Tench (Holt McCallany) y a la doctora Wendy Carr (Anna Torv) en el camino de algunos de los asesinos seriales más infames de los Estados Unidos.

El objetivo es «aprender» de ellos a través de extensas entrevistas para así poder armar perfiles psicológicos que les permitan atrapar a otros homicidas todavía sueltos y en plena actividad.

La serie utiliza los recuentos reales del trabajo de Douglas y sus colegas y las charlas que tuvieron con asesinos como Ed Kemper (Cameron Britton) y Charles Manson (Damon Herriman) para armar una trama en la que el suspenso y los conflictos de todos los personajes, de un lado y otro de la ley, crean un clima de tensión permanente.

Disponible en Netflix. Dos temporadas.

The Terror: Infamy

«Una fecha que vivirá en la infamia».

La frase del presidente Franklin D. Roosvelt en referencia al 7 de diciembre de 1941, día del ataque japonés a Pearl Harbor, sirve como disparador y punto de anclaje de la segunda temporada de este seriado antológico que vuelve a explorar el lado oscuro de la humanidad desde un punto de vista diferente al de su primera temporada.

Si en aquellos 10 primeros episodios la lucha de los integrantes de una expedición naval británica al Ártico a mediados del siglo XIX ponía de manifiesto el poder de la naturaleza, los elementos sobrenaturales y la lucha de los hombres por sobrevivir a toda costa, en esta oportunidad se trata de explorar esos límites en un enfrentamiento cultural y social.

La acción de The Terror: Infamy comienza en una pequeña isla de pescadores en California, punto de llegada de un grupo de inmigrantes japoneses que conserva las costumbres y supersticiones de su país de origen mientras intenta asimilarse a su tierra de adopción.

Un tránsito que se vuelve imposible cuando después del ataque a Pearl Harbor son encerrados en campos de concentración y despojados de sus derechos.

Entre espíritus malignos de tradición milenaria y el mal que representa la xenofobia, la serie pinta un cuadro con lamentables resonancias en el estado actual del mundo. 

Succession

Para disfrutar de esta serie no hace falta conocer sus referencias y puntos de contacto con el mundo real. Sin embargo, cada tanto parece inevitable que la ficción de HBO funcione como un espejo algo deformado y bastante más gracioso de la vida de algunas de las familias más acaudaladas y poderosas del mundo.

El imperio de Logan Roy (Brian Cox) se parece bastante al que construyó Rupert Murdoch que, aunque sus creadores lo nieguen, tiene muchas similitudes con el patriarca de los Roy.

En esta segunda temporada, luego de un intento de golpe de Estado por parte de Kendall (Jeremy Strong) que termina en desastre, el equilibrio de poder en la familia y la empresa de medios que poseen se inclinará en beneficio de Shiv (Sarah Snook), la siempre calculadora única hija del potentado.

Como si se hubieran sentado con el diario del futuro, el recorrido del personaje resulta similar al de Shari Redstone, heredera del imperio Viacom y autora de la reciente fusión con la cadena televisiva CBS. Más allá de los ecos con la vida real, la serie mantiene ese complejo acto de equilibrio entre el drama y la comedia que la hace única en su tipo. 

Apache, la vida de Carlos Tevez

Con la presencia y la aprobación de Carlos Tevez, esta serie biográfica de ocho episodios aprovecha la experiencia del realizador Israel Adrián Caetano, director general del ciclo, para desarrollar un relato que cruza la infancia del ídolo futbolístico con el ambiente de violencia en el que se crió.

Calles de su barrio y una familia que sobrevive siempre al borde de la marginalidad, la historia del triunfo de Tevez es también el relato de muchos fracasos: la imposibilidad de su madre biológica de cuidarlo y de parte de su familia de salir del círculo de pobreza y resentimientos que les genera.

Con un casting inspirador que incluye al debutante Balthazar Murillo en la piel del preadolescente Tevez y a los sobresalientes Alberto Ajaka y Vanesa González como los tíos que proveen al protagonista de la atención y el cariño que su madre (Sofía Gala, siempre notable) no pudo darle, Apache recrea una historia conocida y desconocida al mismo tiempo.

A Very English Scandal
En varias oportunidades en cada uno de los tres episodios de esta fantástica miniserie de la BBC, el espectador se pregunta cómo hicieron los guionistas para inventar algunos de los giros más inverosímiles de la trama. Eso ocurre hasta que uno se da cuenta de que los detalles de la historia que protagonizan Hugh Grant y Ben Wishaw son increíblemente reales.
Planteada como una comedia de modales y enredos con momentos de burbujeante absurdo, A Very English Scandal reproduce el escándalo que involucró al político Jeremy Thorpe (Grant) que en 1979 fue enjuiciado por conspirar para asesinar a Norman Scott (Wishaw), su antiguo amante que lo había amenazado con dar a conocer su romance del pasado si no le conseguía una tarjeta del seguro social y médico que le aseguraba su bienestar futuro.
Las circunstancias reales de aquella historia que terminó con la carrera política del carismático Thorpe, resultaron tan fascinantes para la narración de la miniserie dirigida por Stephen Frears como las brillantes actuaciones de Grant, en su primer papel televisivo, y Whishaw, ambos nominados al Emmy por sus interpretaciones.