César Miguel Rondón fue franco: “Yo no salí de Unión Radio, yo salí del aire. El gobierno lanzó una especie de ultimátum. No podía hablar de los muertos por la represión. No podía hablar de la situación internacional. No podía entrevistar a algunas personas. El régimen tiene una realidad muy adversa, y ante esa realidad prefiere negar”. Un día antes de esta entrevista con el comunicador Sergio Novelli, señaló por Twitter que la ausencia de su programa no era “por autocensura sino por censura pura y dura”.

Desde el 22 de enero, previamente a la juramentación de Juan Guaidó como presidente interino, la arremetida contra los medios de comunicación radiales, televisivos y digitales ha sido sistemática y en ascenso. Solo el 23 de enero, que además del acto del líder opositor estuvo marcado por protestas en varios estados, Espacio Público registró 15 reportes contra la libertad de expresión.

“Nosotros hemos detectado que los exhortos y los casos aumentan en contextos de agudización de la crisis. Por ejemplo, en 2014 sacaron a NTN24 y en 2017 a CNN en Español. Y ahora es un ataque fuerte contra las estaciones de radio. Esto es para tratar de que los espacios no entrevisten a Juan Guaidó y que no sean muy críticos. No quieren que la gente sepa lo que está pasando”, indicó Carlos Correa, director de la ONG.

La radio como espacio para difundir ideas críticas siempre ha estado en el ojo del huracán. Solo entre 2013 y 2018 fueron obligadas a cerrar 65 estaciones, señala la ONG. En agosto de 2017, las emisoras 92.9 Tu Fm y La Nueva Mágica 99.1 FM fueron obligadas a cerrar. La primera fue de las más populares desde la década de los noventa con programas como El monstruo de la mañanaRockadencia y El último round. En septiembre de ese año también salió del aire Calma pueblo, luego de que Verónica Gómez llamara “gay” a un niño aunque luego se disculpó.

El caso del programa de César Miguel en este 2019 es emblemático. Era uno de los espacios con mayor audiencia y tenía casi tres décadas al aire. “Es una institución que durante casi 30 años, en el mismo horario, tejió una relación con las audiencias. No había un producto mediático con mayor alcance para la gente. Que se cierre un programa donde lo que se decía ya estaba confirmado solo aumenta los niveles de incertidumbre en un momento de crisis política”, dijo Luis Carlos Díaz, periodista que tenía una participación en el espacio. Pero el comunicador seguirá manteniendo su trabajo a través de sus redes sociales.

También salió del aire el programa Aragua defiéndete, que contaba con 25 años de labor ininterrumpida. Era conducido por el diputado a la Asamblea Nacional Arnaldo Benítez, quien culpó de la medida a Conatel y la calificó como un atentado contra la libertad de prensa y los derechos del país. “Seguimos en pie de lucha y encontraremos cualquier medio para alzar la voz de nuestro pueblo”, afirmó. 

El organismo no ha ofrecido declaraciones oficiales, pero varios periodistas lo han señalado de ejercer presión sobre las emisoras.

Este mes hubo dos denuncias de censura contra programas transmitidos por Fe y Alegría. Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, señaló que Conatel había ordenado revisar toda su programación y excluir espacios independientes de opinión, como Son derechos. Y el dirigente político Alfredo Ramos dijo que el programa Alfredo sigue había sido sacado del aire “por órdenes de la dictadura”.

Sin embargo, Fe y Alegría desmintió en un comunicado estas denuncias: “Ninguna de las emisoras de la Red Nacional de Radio Fe y Alegría Venezuela está intervenida por Conatel en este momento”, adujo.

Uzcátegui aseguró que hace 15 días la red de emisoras informó a los productores nacionales independientes que los programas habían sido suspendidos hasta nuevo aviso y que iban a tener una reunión acerca de la adjetivación en torno a la situación política. “Después del 23 de enero, hablamos con Fe y Alegría y dijimos que no íbamos a limitar el derecho a la libertad de expresión. Y las autoridades de la radio aceptaron la propuesta. Entonces el programa salió otra vez al aire. Creo que la emisora recapacitó sobre el momento que se vive y la necesidad de informar lo que está pasando”, explicó.

Jaime Nestares, gerente general de la División de Radio de Empresas 1BC, dijo que aunque Radio Caracas Radio está siempre en la mira, no ha recibido ninguna advertencia ni comunicados. “Nosotros como grupo hemos mantenido, desde que nacimos, la actitud de contar lo que otros no quieren. Tenemos la vocación de hacerlo con cualquier gobierno, sea adeco, copeyano o de Voluntad Popular”.

La profesora Luisa Torrealba, especialista en Políticas de la Comunicación en el Instituto de Investigaciones de la Comunicación (Ininco), señaló que ha notado que ha cambiado el patrón de actuación de Conatel. “Antes usaban la figura de procedimientos administrativos sancionatorios, a través de la figura de medidas cautelares para incautar equipos u ordenar el cese de transmisiones. Ahora el mecanismo son las llamadas directas haciendo advertencias de que dejen de hablar sobre ciertos temas o transmitir ciertos contenidos. Y obviamente esto, por la misma forma de la actuación, no es documentado de forma pública”. Esto les permite —agregó— que no haya elementos probatorios y que parezcan medidas que responden a iniciativas de los directivos de los medios de comunicación.

Bloqueo a Internet y televisoras

Las televisoras también han sido objeto de censura durante este período. El 25 de enero, la Dirección de Contrainteligencia Militar dejó fuera del aire a Global TV y Aventura TV, ambas del estado Zulia.

Además, el canal chileno 24 Horas fue sacado de las cableoperadoras del país. “La orden del cese de la señal emanó de Conatel”, dijo el propio medio de comunicación en su página web. Dos de sus periodistas estuvieron detenidos hasta ayer en el Palacio de Miraflores. Después se anunció que serían deportados.

Plataformas de Internet también han sido censuradas. Ha habido reportes de bloqueos a Instagram, Twitter y Wikipedia. “Trabajo con Internet desde hace tiempo y he hecho reportes de afectaciones. Que Venezuela tenga Internet lento es una decisión política tomada hace mucho. Su administración no es neutral: el organismo regulador, discrecionalmente, toma la decisión de bloquear páginas web”, dijo Luis Carlos Díaz.