Nostalgia es la palabra con la que Asier Cazalis describe los últimos años de Caramelos de Cianuro, banda que en 2021 cumplirá 30 años rockeando.

Recordar el pasado mientras se disfruta el presente es un lema que define los proyectos de la agrupación. Su nuevo álbum, Retrovisor: Acústico, es una compilación de 13 éxitos de su catálogo en una versión menos pesada y bastante distinta de las canciones originales.

“La composición de este nuevo disco fue casi accidental. Lo creamos mientras tocábamos en diferentes partes del mundo, en especial en nuestros rebusques en Miami. Entramos al estudio, agarramos casualmente las guitarras acústicas y empezamos a tocar nuestras canciones, hasta que surgió una melodía y una armonía que nos gustó”, comentó Cazalis.

Sonidos distintos y novedosos fue lo que buscó la banda –también integrada por Miguel Ángel González, el Enano (guitarrista), Pavel Tello (bajista) y Darío Adames (baterista)– en los temas que forman parte de la nueva producción y que fueron seleccionados entre los nueve álbumes que integran la discografía de la agrupación que nació en 1991.  

“Retrovisor” es el primer sencillo del disco cuyo video dirigió Asier Cazalis: “Fue mi debut detrás de cámara, pero siempre he estado involucrado en la creación de los videos; es un trabajo que va de la mano con la banda para que sea la representación de la música y de las letras. Esta vez pude estar al mando, fue algo distinto, pero resultó divertido”.

Este mes la banda dará a conocer el segundo tema del álbum, aún sin fecha de lanzamiento. “Hay muchas colaboraciones importantes en este disco, entre ellas ‘El instante pasó’, con Enanitos Verdes y otras con C4 Trío. ‘El Mar’ cuenta con la participación del mejor maraquero del mundo, Manuel Rangel. En lo personal es uno de los temas que más me gusta. El sonido tiene un toque margariteño”, destacó el vocalista de la agrupación.

“La casa”, interpretada junto con la puertorriqueña Raquel Sofía; “Las estrellas”, “No eres tú” y “Canción suave” (Despecho #2) son algunos de los temas que componen el álbum que, aseguró Cazalis, es un adelanto de nuevas canciones y nuevos discos: “Estamos muy contentos con lo que logramos y esperamos transmitirle este sentimiento al público”. Afirmó que la banda se encuentra abierta a nuevas ideas: “Somos fieles a nuestro estilo, pero estamos totalmente abiertos a trabajar con nuevos ritmos”.

Giras agotadoras

Los últimos dos años han sido de intensa actividad para la banda: conciertos en Latinoamérica y Europa en los que destacan, sobre todo, la presencia de compatriotas. “La tragedia que viven los millones de venezolanos es terrible, pero es un detalle ver la cantidad de personas que, incluso fuera del país, nos siguen apoyando”, apuntó Cazalis.

Miami es desde hace un tiempo el centro de operaciones de la agrupación. Desde allí, dijo, “matan tigres” y siguen haciendo música. “No somos ajenos a lo que pasa en el país; aunque solemos visitar Venezuela, nos hemos dedicado a tocar en bares y fiestas para seguir trabajando”, reveló. 

Hay un momento de este año que destaca la agrupación: la participación en el Festival Lollapalooza, que se celebró en marzo en Santiago de Chile. Caramelos de Cianuro se convirtió en la primera banda venezolana en estar sobre la tarima de una de las citas más importantes de la música. “La presentación fue un logro brutal, no nos imaginábamos algo así. Incluso nos hubiese gustado estar más tiempo allá, el país es hermoso, pero no podíamos parar, nuestra gira continuaba por Paraguay a pocos días de la presentación en el festival”, agregó el vocalista.

Si bien ha sido una época muy productiva para la banda, Cazalis no lo niega: ha habido mucho cansancio físico y mental. “Hemos hecho muchos viajes y muchos conciertos; y han sido muy buenos, pero también muy agotadores”, añadió.

Por estos días la banda se ha visto obligada a parar: su vocalista se recupera de un reposo obligatorio luego de una hepatitis. Pero no ha dejado de escribir ni de crear música.

Época difícil

Asier Cazalis considera que el actual es un momento muy difícil para hacer música y vivir de ella.

“Es muy difícil hoy en día hacer música o surgir con una banda de rock, por ejemplo, cuando la movida urbana es tan predominante. A eso le podemos añadir el tema de la globalización. El mercado es distinto y complicado. Antes vendías discos en físico, ahora todo es digital”, dijo.  

La movida musical venezolana no escapa de esa realidad, pero se complica aún más por la grave crisis del país, que dificulta el desarrollo del talento nacional. “Sabemos que la música no es un tema prioritario porque hay problemas más importantes que atender, pero es evidente que la industria se ha visto afectada. Las tarimas se cierran porque no hay actividad nocturna ni público, los talentos migran a otros países, muchas bandas grandes han tenido que irse y nosotros formamos parte de esta realidad”, confesó Cazalis.

 Agregó que muchas han sido las ocasiones en las que han pensado instalarse en Miami, pero no han tomado la decisión definitiva por motivos personales de cada integrante de la agrupación.

Fue enfático cuando se le preguntó si pretende lanzar una carrera en solitario: “Para nada. Estoy muy a gusto con la conformación de la banda, son mis compañeros y mis amigos. Además, hacemos muy buena dupla y tenemos muchos proyectos pendientes por ejecutar”.

Y sobre el Enano, que ha estado ausente en las últimas presentaciones de la banda, comentó que se “está tomando un descanso”: “A todos nos ha afectado el tema de la diáspora y, como dije, esta agenda de conciertos ha resultado agotadora. Pero ‘el Enano’ sigue siendo parte de la banda y se está dedicando a algo que le gusta mucho, que es la producción audiovisual. Seguimos siendo muy buenos amigos; además, es mi doble compadre, no podríamos perder contacto”.

Durante la ausencia del “Enano”, Rafael Antolínez, guitarrista de la banda Le’Cinema, ha acompañado a la agrupación en sus presentaciones en calidad de invitado. “Es un talento joven y nuevo que ha aportado muchísimo a la banda, ha sido todo un gusto contar con él”, expresó.