Quedan pocos días para que el país azteca sea de nuevo elegido por la NFL para expandir sus fronteras.  Los Chiefs de Kansas City y Los Ángeles Chargers serán los dos equipos encargados de hacer las delicias de todos los aficionados mexicanos al futbol americano.

La dimensión que toma este evento a niveles deportivos queda fuera de toda duda. Pero lo cierto es que tampoco hay que dejar de lado el impacto económico tan positivo que tendrá en la nación. Esto es seguro, ya que no es la primera vez que la NFL llegará a México. En 2016 y 2017 fue uno de los acontecimientos del año, dejando un impacto bárbaro en muchos sectores económicos del país.

Transportes, hotelería o turismo son algunas de las actividades en las que incidirá directamente la NFL, tanto los días anteriores como los posteriores a la celebración del partido. México es el tercer país con más seguidores de la máxima competición de fútbol americano del mundo, con 21 millones, únicamente por detrás de Estados Unidos y Canadá. Hecho que no pasa desapercibido tanto para la propia competición como para todas las marcas que ponen sus esfuerzos en llegar a millones de personas.

Todo el papel está prácticamente vendido. Según los últimos datos ya no quedan entradas para el gran público, exceptuando las reservadas para compromisos publicitarios y representación oficial, con lo que esto hace vislumbrar el nivel del evento que se avecina.

Las apuestas deportivas tampoco son ajenas a este partido en particular, ni a la NFL en general. Los de Kansas City se antojan como pequeños favoritos a conquistar de nuevo la nación azteca, pero sin duda los Chargers venderán cara su derrota para poder seguir continuando con chances de progresar esta campaña.

La postemporada está esperando a los equipos que lucharán por llegar al evento que paralizará el planeta deportivo. La SuperBowl traspasa más allá de lo estrictamente deportivo, y sin duda México seguirá siendo uno de los países más fieles a este evento. El sueño azteca de tener un equipo que participe en la NFL sigue estando más latente que nunca, y sin duda con este nivel de seguimiento y repercusión es un planteamiento que la  Liga Nacional de Fútbol Americano debe tener muy presente.