combustible
Foto: Cortesía

La escasez de combustible en Venezuela se agudiza cada día. En un recorrido realizado por el diario ABC de España, se pudo constatar que en la ciudad capital solo dos estaciones de servicio surten a 5 millones de personas, lo que ha generado largas colas.

Al este de Caracas solo se encuentran dos bombas de gasolina abiertas. Una de ellas está ubicada en Santa Eduvigis, en la avenida Rómulo Gallegos, reservada exclusivamente para los cuerpos de bomberos, seguridad, médicos y personas autorizadas con salvoconductos. La otra está en la segunda avenida de los Palos Grandes.

En la capital nunca se había impuesto medidas de racionamiento, sin embargo, durante la cuarentena decretada por el régimen para evitar la propagación del coronavirus se puede evidenciar la crisis que afecta a todo el país desde hace tres años.

El régimen de Nicolás Maduro aún no ha hablado oficialmente sobre los motivos para restringir el servicio de combustible, en un país que cuenta con las reservas de petróleo más grandes del mundo.

La producción cayó de 3 millones de barriles diarios hace 20 años a menos de 700.000. Los precios también han caído esta semana a cerca de 18 dólares el barril, por debajo del coste de producción, dice Maduro. La otra cara de la caída es la guerra de precios que mantienen Rusia y Arabia Saudita por no bajar la producción y estabilizar el mercado, ahora en franca recesión mundial.

Analistas consultados por ABC aseguran que la razón verdadera de que Maduro impusiera la cuarentena por el coronavirus cuando apenas había dos casos certificados era ocultar la grave escasez de gasolina.

El desabastecimiento de combustible comenzó a extenderse en todo el país hace 15 días, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a la empresa rusa Rosneft y su filial por estar operando la estatal Petróleos de Venezuela en territorio norteamericano.