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El precio más alto de compra fue del Banco Activo en 25.276,79 bolívares | Archivo

La situación económica venezolana, enmarcada en una imparable hiperinflación, derivó en la aceleración desmesurada de una dolarización por la vía de facto. Esta circunstancia “ya ha penetrado los filamentos de la economía del país”, reseña El País.

“En Venezuela se cobran habitualmente en divisa estadounidense las consultas médicas y odontológicas, los seguros, los servicios turísticos, los electrodomésticos, los inmuebles, las cuentas del restaurante, la educación privada. Incluso las actividades comerciales menores, como las visitas a la peluquería, las compras en el mercado y los traslados en transporte”, indica el diario español.

Con el salario mínimo más bajo del continente americano y una tasa inflacionaria que en lo que va de año supera el 1.500%; el dólar desplazó al bolívar y se convirtió en la moneda que cumple las funciones inherentes al dinero: unidad de cuenta, unidad de cambio y depósito de valor.

“La dolarización de la economía venezolana divide al país en dos tipos de ciudadanos: los que tienen dólares y los que no los tienen. Los primeros sobreviven, los segundos malviven”, agrega El País.

En ese sentido, quienes no reciben divisas en forma de remesas o en bonificaciones de sus trabajos, dependen de los subsidios del régimen de Nicolás Maduro.

Remesas y bonos 

Leonardo Vera, economista y profesor de la Universidad Central de Venezuela, declaró a El País que unas 3,4 millones de familias reciben un promedio de 90 dólares al mes, por concepto de las remesas enviadas por quienes se encuentran en el exterior.

Por su parte, una encuesta de Consultores 21 reveló que 40% de los núcleos familiares venezolanos recibe ingresos en moneda americana.

“Muchas empresas grandes y medianas ya ofrecen remuneraciones totales, o bonos complementarios, en dólares, y los empresarios ya pueden importar productos sujetos al dólar”, señala el periódico.

Bodegones

Pese a todo, la expansión del dólar en el mercado venezolano ha aliviado la escasez de alimentos y otros bienes de consumo. En parte debido a la aparición de los llamados bodegones, equiparables a lo que en Cuba se denominó las ‘diplotiendas’.

Leonardo Palacios: En Venezuela reina una economía de bodegón

En esos espacios, se expenden productos importados a un alto precio, con referencia en dólares, que suelen ser adquiridos por sectores acomodados de la población.

Complacencia del régimen

La función de los bancos centrales es proteger su moneda. Sin embargo, en el caso venezolano, la penetración de una moneda extranjera resulta tolerada e, incluso, auspiciada.

“La administración de Maduro, quebrada y sancionada internacionalmente, al estar sedienta de divisas y de recursos y sin política antinflacionaria, desreguló al máximo las transacciones cambiarias y redujo los aranceles para poder respirar. El gobierno de Maduro estimula la presencia del dólar para lograr algo de estabilidad”, acota.

@DeisyKarina8