Trump China
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Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dijo este viernes que no es necesario alcanzar un acuerdo comercial con China antes de las elecciones de 2020. El mandatario tildó el pacto de complicado, en tanto destacó la salud de la economía estadounidense.

Trump es consciente de que este tema causa nerviosismo en los mercados financieros y suscita preocupación por el crecimiento de Estados Unidos.

En busca de un segundo mandato de cuatro años, el multimillonario ha intentado durante meses tranquilizar a los agricultores estadounidenses, quienes soportan todo el peso de las represalias chinas.

«No creo que lo necesite antes de la elección», señaló este viernes acerca de un eventual acuerdo con Pekín. Lo dijo durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro de Australia, Scott Morrison.

«La gente sabe que estamos haciendo un buen trabajo», agregó. Trump se mostró convencido de que este conflicto no tendrá ningún impacto en el resultado de los comicios del próximo año.

Involucrados en una guerra comercial que ha terminado en la imposición de aranceles recíprocos sobre cientos de miles de millones de dólares en productos, las dos primeras potencias económicas mundiales aumentaron en los últimos días los signos de apaciguamiento.

De hecho, este viernes Trump levantó temporalmente los aranceles sobre cientos de productos chinos que impuso el año pasado. Con esto suavizó su posición en el conflicto comercial antes de las negociaciones que se reanudarán en octubre.

Se trata de la tercera vez desde agosto que Estados Unidos retrasa o elimina aranceles a las importaciones chinas antes de la temporada de compras de fin de año. Pero el resultado de las negociaciones del mes próximo sigue siendo muy incierto.

«No estoy buscando un acuerdo parcial. Estoy buscando un acuerdo completo», dijo Trump, quien regularmente elogia sus propias habilidades de negociación y denuncia la pasividad de sus predecesores sobre este tema.

«Podría darse rápido, pero no sería el acuerdo correcto. Hay que hacer las cosas bien», dijo. «Es un acuerdo complicado, especialmente en la protección de la propiedad intelectual», insistió.

«Nuestra economía es muy fuerte»

Washington exige que las autoridades chinas pongan fin a las prácticas comerciales desleales. Estas incluyen la transferencia forzada de tecnología estadounidense, los subsidios masivos a las empresas estatales chinas y el robo de propiedad intelectual.

Trump reiteró que mantiene excelentes relaciones con su homólogo chino, Xi Jinping. «Pero, por ahora, tenemos una pequeña disputa», señaló, y aseguró que el tiempo juega a su favor.

«Nuestra economía es muy fuerte. China está muy afectada, nosotros no», aseveró. El crecimiento del PIB de China fue de 6,2% interanual en el segundo trimestre, su nivel más bajo en al menos 27 años.

¿Australia sufrirá el daño colateral de esta guerra comercial? De pie junto al presidente estadounidense en la Casa Blanca, Morrison optó por un tono conciliador, con consideraciones muy vagas sobre la capacidad de su país para adaptarse a un mundo cambiante.

A fines de junio, en Sidney, había adoptado una postura aún más dura. «La tensión comercial se ha incrementado. Los daños colaterales se extienden. El sistema comercial mundial está bajo presión. Las proyecciones de crecimiento mundial están siendo revisadas a la baja», advirtió, y señaló que el impacto del conflicto no se limitará a estas dos grandes potencias.