El Servicio Autónomo de Propiedad Industrial aumentó los servicios conexos para el registro de marcas, patentes y derechos de autor, entre otros.

Usuarios y personas ligadas al ámbito de la propiedad industrial afirmaron que por los momentos es un duro golpe que va incidir en que haya una disminución en la solicitud de trámites. Aunque, son conscientes de que en breve tiempo esos costos “serán nada” por la hiperinflación que golpea al país.

Los aumentos obedecen al aumento el 2 de mayo del valor de la unidad tributaria que pasó de 500 bolívares a 850 bolívares, pero las tarifas variaron a partir del primero de junio.

Por ejemplo, para solicitar una marca que antes de junio costaba 1 millón de bolívares ahora se deben erogar casi 4 millones de bolívares.

Desglosando los costos se tiene que: la planilla de solicitud está en 600.000 bolívares, la carpeta en 800.000, la tasa de presentación en 85.000, el impuesto al Distrito Capital en 8.500 más 450 bolívares de timbres fiscales. Además, la búsqueda para verificar que la marca no se repita cuesta 800.000 bolívares si es denominativa o 1 millón si es figurativa (incluye el nombre más el logotipo).

Agentes de propiedad intelectual indicaron que en este momento son los nacionales como los pequeños empresarios y emprendedores quienes están haciendo estas solicitudes y si antes podían pagar el millón de bolívares ahora les cuesta desembolsar los 4 millones más los gastos de los honorarios de los abogados. “Lo que ocurre es una desmotivación nacional y ciertamente, el aumento desmedido de los servicios crea en nosotros un inconveniente en el ejercicio de nuestro trabajo. Es evidente que va a representar una merma en la ejecución de trámites”, comentó una fuente que prefirió no identificarse.

El aumento de junio es el tercero que se aplica en el Sapi y algunos incrementos en los servicios sobrepasan 1.000%.

Las quejas de los usuarios también se reflejan en el hecho de que la planilla de solicitud de marcas es realmente un formulario que se baja de la página web del organismo, es decir, que lo que realmente se cancela es el derecho a abrir el link, porque el gasto de papel e impresión lo tiene que hacer es el usuario. Antes la planilla se compraba en el Sapi y ahora, ahí solamente la sellan.

Sin embargo, los altos costos de los servicios no es lo único que mantiene en rezago al sector de propiedad intelectual: persiste la paralización de los trámites de solicitud de marcas para los titulares de derechos extranjeros.