Trabajadores de la estatal Petrobras, la mayor compañía de petróleos de Brasil, iniciaron este sábado una huelga indefinida en todo el país, por el cierre de una fábrica de fertilizantes que causará el despido de cerca de 400 empleados y por incumplimientos en el acuerdo laboral colectivo.

A pesar de la paralización, el suministro de combustible será garantizado para no afectar a la población, informó la Federación Única de los Petroleros, que representa a 13 sindicatos.

De acuerdo con la organización, el paro ya está activo en 10 estados de Brasil y afecta a 12 refinerías y 4 terminales de Amazonas, Bahía, Pernambuco, Ceará, Minas Gerais, Río de Janeiro, Sao Paulo, Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul.

El paro también se vive en la fábrica de esquisto que tiene la petrolera en Paraná y en la de fertilizantes, también ubicada en esa región del país y que fue uno de los motivos que originó la paralización.

A mediados de enero, Petrobras anunció el cierre definitivo de la empresa Araucaria Nitrogenados (Ansa), una subsidiaria de la estatal con capacidad para producir 1.303 toneladas diarias de amoníaco y 1.975 toneladas diarias de urea, entre otros fertilizantes, tras varios intentos fallidos para su venta y «pérdidas recurrentes» desde que fue adquirida en 2013.

La fábrica entró en un «proceso de hibernación» durante 6 meses para garantizar la seguridad operacional y ambiental. Después de ese tiempo cerrará definitivamente y despedirá a los 396 empleados que trabajan de forma directa en la unidad, con lo que se verían afectadas 1.000 familias.

«Medidas unilaterales»

Además de protestar contra los despidos, los sindicatos acusan a la estatal de incumplir el acuerdo de negociación colectiva y piden suspender de manera inmediata las «medidas unilaterales tomadas por la administración y que están afectando a miles de trabajadores».

La estatal petrolera calificó la huelga de inapropiada, señaló que las justificaciones son infundadas y anunció medidas para enfrentar la paralización.

«Petrobras informa que ha tomado las medidas necesarias para garantizar la continuidad de la producción de petróleo y gas, el procesamiento en sus refinerías, así como el suministro del mercado de derivados y las condiciones de seguridad de los trabajadores e instalaciones», señaló la compañía en nota divulgada este sábado.

Para la estatal petrolera, las justificaciones dadas por los trabajadores para el paro «no cumplen con los requisitos legales para ejercer el derecho de huelga», ya que según la compañía los compromisos pactados vienen siendo cumplidos de forma integral.

Petrobras, la mayor empresa de Brasil y con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York y Madrid, se encuentra en un proceso de reestructuración tras los malos resultados financieros obtenidos a partir de los múltiples casos de corrupción investigados desde 2014, en la conocida Operación Lava Jato.

Tras cuatro años consecutivos de pérdidas, la estatal petrolera volvió a registrar beneficios en 2018, tendencia que continuó en 2019, a la espera de la divulgación de los resultados anuales.

La víspera, la estatal petrolera anunció la venta de la totalidad de su participación en dos fábricas de generación energía eólica, con capacidad de producir 26 megavatios cada una, y que forman parte de un complejo de 4 parques eólicos con una capacidad instalada total de 104 megavatios en el estado de Río Grande do Norte.