Foto: Pixabay

Un proceso de dolarización exitoso en Venezuela requiere la recuperación del aparato productivo, indicó el banco de inversión Torino Capital en un análisis divulgado este sábado a través de su unidad de investigación Torino Economics.

“La dolarización de facto que se ha dado en el país es un proceso que se profundizará en la economía a lo largo de 2020, incentivado por el propio Estado venezolano”, señaló la firma.

Agregó que esta situación le ha permitido al gobierno usurpador “generar una sensación de prosperidad relativa en ciertos sectores de la economía”.

Sin embargo, en Torino no creen que el gobierno busque la implementación de una dolarización oficial: “Más allá de las limitaciones de las sanciones comerciales impuestas a escala internacional, el gobierno no posee mayores incentivos para implementar un proceso de dolarización si se toma en consideración que alrededor de 20% de la población está ocupada por el sector público, la cual percibe sueldos anclados al sueldo mínimo que ronda los 6 dólares al mes”.

¿Cuáles son los pasos para dolarizar un país?

Aseguró que “el menguado sector privado, a pesar de ofrecer mejores condiciones salariales que el sector público, tampoco está en condiciones de asumir estructuras de costo internacionales”.

“Adicionalmente, -continuó- en las particularidades del caso venezolano una dolarización tampoco incentivará la entrada masiva de inversión extranjera por los altos riesgos asociados a la falta de seguridad jurídica que prevalece en el país desde hace varios años”.

Maduro: Gracias a Dios que existe la dolarización

La dolarización: lo que debe hacerse

Torino considera que para implementar un proceso exitoso de dolarización la gobierno de turno debe estar consciente de que el país necesitará atravesar un largo camino que comprende el cumplimiento de los siguientes requisitos fundamentales:

  • Venezuela debería contar con un nivel de reservas internacionales en dólares lo suficientemente amplio que posibilite el intercambio de la moneda doméstica por la moneda de anclaje, así como para apuntalar la convertibilidad de cualquier mecanismo de deuda interna emitido por el gobierno. Si este no fuera el caso, sería necesario acudir al financiamiento externo.
  • La moneda local no debe estar sobrevaluada ni sobrevalorada. Normalmente en las economías en las que mpera un tipo de cambio significativamente devaluado, los salarios también suelen estar deprimidos, ubicándose en niveles inferiores a los de sus pares comerciales. Por este motivo, estas economías deben procurar primero impulsar una recuperación de su aparato productivo interno, de forma que pueda paulatinamente ir asimilando los sueldos de los mercados internacionales.
  • Estar preparados para mantener una gestión equilibrada de las finanzas públicas, ya que al no tener una política monetaria que genere deuda interna, el gobierno solo podría mantener un déficit fiscal mediante la adquisición directa de deuda a través de entidades financieras, ya sean nacionales o locales.
  • Fortalecimiento del sistema financiero nacional y sus mecanismos oficiales de supervisión.

«En Venezuela resulta cinco veces más costoso producir que importar»

Las brechas

Torino especificó que en el caso venezolano, «la decisión de implementar o no una dolarización completa implicaría una modificación del artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en la que se establece que la unidad monetaria es el bolívar”.

Indicó, además, que como todo proceso no planificado, la dolarización de facto ha traído consigo la ampliación de las brechas salariales entre el sector público y privado.

«Con un sueldo mínimo en torno a los 6 dólares mensuales, alrededor de 20% de la población que trabaja en la administración pública percibe ingresos anclados a este patrón. Sin contar los pensionados o jubilados, que reciben un poco menos de 4 dólares al mes. Por su parte, las empresas privadas que han logrado mantenerse en el país han buscado otorgar compensaciones o complementos en dólares, con el fin de mantener su staff. Igualmente, los márgenes de diferencias en los sueldos del sector privado son bastante amplios, pudiendo encontrarse compensaciones o bonos que van desde los 20 dólares a los 1.000 dólares al mes, dependiendo del cargo y del tipo de empresa», detalló.

Francisco Rodríguez, el economista de Wall Street que quiere ayudar a derrotar a Maduro y que propone dolarizar Venezuela


La democracia muere cuando hay censura. Hoy tú puedes ayudar a mantener el periodismo independiente solo con USD 3 al mes. ¡Aporta y sé parte de la solución!


amex logo Master Card logo PayPal logo Visa logo Zelle logo