La General Motors anunció que sacó de su balance a Venezuela, con efecto a partir del 1° de mayo. “La medida se produce luego del inesperado embargo de la planta de GM en Venezuela el pasado 18 de abril por autoridades judiciales, lo cual forzó a la compañía a cesar sus operaciones y dar por terminadas las relaciones laborales, debido a causas ajenas a la voluntad de las partes. Desde entonces, todos los ex trabajadores han recibido el pago de sus beneficios provenientes de la separación, según se exige legalmente”, afirmó la empresa en un comunicado.

La automotriz estadounidense informó que la semana pasada presentó un recurso ante el Tribunal Supremo de Venezuela que, en caso de resultar exitoso, dejaría sin efecto la demanda subyacente que llevó al embargo, y revocaría todas las acciones civiles y penales relacionadas. La compañía añadió que espera una pronta decisión y un resultado favorable.

“Pese a que la compañía ha cesado sus operaciones, ejecutivos de GM han expresado su voluntad de dialogar con autoridades gubernamentales y líderes sindicales acerca de las circunstancias bajo las cuales podría ser posible comenzar a producir y emplear a cierto número de trabajadores, bajo un nuevo y viable modelo de negocios”, puntualizó la empresa.

Se espera que la medida de sacar de su balance a Venezuela resulte en un costo de aproximadamente 100 millones de dólares.