Desde el año 2016 Nicolás Maduro ha comprado 17 toneladas de oro, valoradas en 650 millones de dólares, según los datos más recientes del Banco Central de Venezuela (BCV) a mayo, reseñó Reuters.

Maduro se apoya en los mineros que trabajan para extraer la riqueza mineral, un trabajo en el que no reciben inversión estatal alguna y que se desconoce la manera que Maduro ejecuta la política de compras de oro.

Venezuela le vende la mayoría del oro a refinerías turcas y luego utiliza parte de los ingresos para comprar bienes de consumo masivo, según relatan personas con conocimiento directo de esas negociaciones.

Maduro logra adquirir el oro a través de intermediarios porque ofrece un precio por encima del mercado, que se vuelve la única forma de competir con los contrabandistas que dominan las zonas mineras.

Críticos de Maduro reconocen que el plan de vender oro le resultó un buen negocio, debido a que pagaron a mineros sin papeles en bolívares y a cambio obtuvieron metales que vendieron a 10.000 kilómetros de distancia.

“El gobierno optó por sumergirse en operaciones oscuras y mecanismos inusuales de intercambio comercial”, dijo el economista y diputado a la Asamblea Nacional, Ángel Alvarado.

Con información de Reuters