La producción y los precios estables beneficiarán a la industria del petróleo y el gas en América Latina, considera la agencia calificadora Moody’s.

«La producción y los precios estables, junto con la disciplina operativa, respaldarán la generación de efectivo en 2019-2020 para la industria del petróleo y el gas en América Latina», señala la firma en su informe Moody’s Investors Service.

De acuerdo con Moody’s, el entorno económico y regulatorio será estable a partir de 2019 y ello «respaldará los volúmenes de ventas y las inversiones en la mayor parte de la región».

De esta manera, la perspectiva de la industria del petróleo y el gas es positiva para Brasil, estable para Colombia y Argentina y negativa para México.

La agencia de calificación afirma que los precios «relativamente estables del petróleo y el gas, la producción estable y la utilización de la capacidad» y una mejora de la eficiencia permitirán incrementar el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones.

«El entorno económico y regulatorio respaldará los resultados operativos en América Latina, pese a las diferencias entre las compañías petroleras nacionales principalmente estatales y los países en los que operan», sostiene Nymia Almeida, vicepresidenta senior de Moody’s.

Moody’s tiene actualmente una visión positiva de la industria del petróleo y el gas en Brasil por el aumento de la productividad en yacimientos de petróleo de presal y la estabilidad de los precios del crudo, que respaldarán la generación de efectivo en toda la cadena de producción, incluida la refinación de petróleo.

En Colombia, la industria del petróleo y el gas se mantendrá estable hasta 2020, con precios del petróleo estables que mejorarán los resultados operativos de las compañías petroleras ante la continua unificación de los bloques de producción y el hecho de compartir infraestructura a través de asociaciones.

En Argentina, los aspectos fundamentales de los negocios en la industria del petróleo y el gas se mantendrán estables hasta mediados o finales de 2020, con un entorno regulatorio en evolución «compensado por las oportunidades de inversión relacionadas con proyectos petroleros no convencionales». Ello a pesar de la desaceleración de los planes de inversión en gas, indica Moody’s.

«Por el contrario, el entorno operativo de la industria petrolera mexicana es negativo debido a la incertidumbre que rodea al escenario regulatorio y legal y a la débil posición de liquidez de Petróleos Mexicanos», señala la firma.

Postivamente, y siempre que Pemex pueda aumentar su gasto en capital en exploración y producción, las compañías petroleras locales que prestan servicios auxiliares a la industria del petróleo y el gas podrían beneficiarse de nuevas oportunidades de negocio, concluye.

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