En 1998 en Venezuela se producían 1,6 millones de quintales de café, lo que representaba 3,4 kilos por habitante, y se exportaban entre 400.000 y 500.000 quintales. Actualmente se produjeron,  en promedio, solo 450.000 quintales en el período comprendido entre octubre de 2017 y febrero de 2018, lo que representa 0,6 kilos por habitante. Eso quiere decir que con la última cosecha se satisface 25% de la población, cuando el consumo tradicional es de 2,4 millones de quintales.

“Cuando llegó este gobierno sobraba café, pero los productores llevamos casi 20 años perdiendo, perdiendo y perdiendo”, afirmó el director ejecutivo de Fedeagro, Pedro Vicente Pérez. Señaló que la caída más fuerte de la producción se registró en los últimos 10 años. En 2007 se produjo 1 millón de quintales aproximadamente.

El consumo de café histórico del venezolano está entre 2,5 y 2,8 kilos per cápita, pero ha bajado gradualmente. “Hace 5 años se producía alrededor de 1,6 kilos”, añadió.

A partir de 2008 se dejaron de exportar grandes volúmenes de café y hasta 2010 se vendieron en el exterior pocas cantidades. “En la época de Juan Vicente Gómez producíamos 30,2 kilos por habitante. Por eso Venezuela vivía del café y era exportadora”, recordó.

Además del control de precios, Pérez refirió que entre los principales problemas que han afectado la producción está una nueva variedad de la enfermedad roya del cafeto –que llegó al país con las importaciones del producto– y el atraso tecnológico. “Tenemos un atraso impresionante en el manejo de nuestra finca. Seguimos haciéndole al grano el mismo tratamiento de hace 150 años”.

En cuanto a la enfermedad contó que cuando en Venezuela se empezó a importar café, hace 8 años, se trajo de Nicaragua una nueva variedad de la roya, debido a que no se aplicaron las medidas sanitarias correspondientes.

Explicó que se trata de un hongo que tumba las hojas de la mata y se queda pegado en el saco, el cual es usado para echar el café. “Esa enfermedad llegó a las zonas productores con una mutación que terminó dañando al rubro en un mes”.

Añadió que tienen graves inconvenientes por la escasez de los insumos que necesitan para la producción. Detalló que no tienen fertilizantes, importantes para regresarle al suelo los minerales que la mata de café absorbe, ni las herramientas que se requieren para trabajar.

Hay escasez de café y esa situación se visualiza en la ausencia del rubro en los anaqueles. Relató que los empleados de Fama de América, empresa expropiada en julio de 2009 por el fallecido presidente Hugo Chávez, protestan porque tienen miedo de quedarse sin trabajo porque no disponen del rubro.

Las expectativas para la próxima cosecha, que se realizará entre octubre de 2018 y febrero de 2019, no son alentadoras. El director del gremio aseguró que no son buenas por tres razones. En primer lugar, por los insumos. “La falta de divisas provocará que el gobierno no pueda traer los que se requieren para la agricultura. Además, ellos han dicho que tienen preferencia con los cereales”.

Le siguen lo que ocurre en las plantaciones con respecto a la nueva variedad de la roya, el actual efecto climático y la fuga de caficultores a otras actividades, a otras ciudades y a otros países. “Se van porque tienen 20 años llevando palo”, afirmó.

Para recuperar la producción y poder suplir un poco el consumo nacional, necesitan un período mínimo de 5 años, dijo.

Cifra

450.000 quintales se produjeron en la cosecha que hubo entre octubre de 2017 y febrero de 2018. Hace 10 años la producción estuvo en 1 millón de quintales