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La supuesta traficante estuvo vendiendo drogas a través de este método entre junio de 2018 y mayo de 2019 | Foto: PxHere

Una estadounidense de origen mexicano será juzgada en Nueva York por distribuir drogas como la heroína y la metanfetamina a cambio de bitcoins.

Así lo informó este jueves la Fiscalía Federal del distrito este de Nueva York, señala un comunicado del Departamento de Justicia.

A Joanna De Alba la detuvieron el pasado 24 de octubre acusada de vender estupefacientes a través del Internet profundo. En esta zona de la red los contenidos no pueden rastrearse mediante los buscadores convencionales.

«De Alba distribuía heroína y anfetaminas desde los rincones oscuros de Internet. Creyó que esto garantizaba el anonimato de ella y de sus clientes», aseguró el fiscal Richard Donoghue.

Donoghue añadió que el proceso arrancará este jueves.

La sospechosa, de 39 años de edad, vendía las drogas en un espacio virtual del Internet profundo conocido como el «Mercado de Wall Street», un lugar de intercambio que requería que sus usuarios comercializaran con criptomonedas, sobre todo, bitcoins.

De Alba, cuyo alias en la red profunda era «RaptureReloaded», ofrecía la entrega gratuita del material a sus clientes, con quienes se comunicaba mediante mensajes encriptados.

La supuesta traficante estuvo vendiendo drogas a través de este método entre junio de 2018 y mayo de 2019.

FLa detuvieron después de que un agente encubierto entró en el «Mercado de Wall Street». Le compró 30 gramos de heroína por 1.810 dólares y también 10 gramos de metanfetamina por 160 dólares en bitcoin, de acuerdo con la nota de la Fiscalía.

Posteriormente, el agente recibió el pedido a través del servicio postal con el nombre de «RaptureReloaded» en el remitente.

Además, entre agosto de 2018 y enero de 2019, indica el relato de la Fiscalía, la policía obstaculizó cinco paquetes que contenían pastillas de metanfetamina y fentanilo. Las enviaban a la vivienda del difunto marido de De Alba, desde Holanda y Canadá.

La Fiscalía también sostiene que la acusada empleaba la dirección de su esposo, fallecido en marzo de 2018. Así también sus tarjetas de crédito, para organizar su negocio de venta de narcóticos.

De Alba enfrenta una posible pena mínima de 5 años de cárcel y una máxima de 100 años.