La filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Estados Unidos, Citgo Petroleum Corporation, está rodeada por acreedores internacionales y por el gobierno de Estados Unidos, que pretende mantenerla intacta para apoyar al gobierno del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó.

Francisco Monaldi, especialista en política energética latinoamericana, aseguró en una entrevista con el portal Houston Chronicles que Citgo es «el premio mayor». «Anteriormente había dicho que iba a haber una pelea de tiburones por los pagos de los acreedores, pero ahora parece que hay un actor más grande deteniendo a las fieras: el gobierno de Estados Unidos», explicó.

La deuda de Venezuela, según JP Morgan, ya asciende a 63 mil millones de dólares entre pagos pendientes y arbitrajes. Una de las grandes preocupaciones de la administración de Donald Trump al respecto de Citgo es que pueda caer en las manos de la rusa Rosneft, que tiene 49.9% de las acciones de las refinerías como garantía de un préstamo de 1.5 mil millones de dólares. 

Analistas indicaron al Houston Chronicles que a pesar de ello, es probable que EE UU intervenga para bloquear toma de Citgo por parte de Rosneft.

Con información de Houston Chronicles