masificación
AFP

Mientras continúe el régimen de Nicolás Maduro en el poder y no se recupere la confianza en las autoridades monetarias, la masificación del uso de divisas en Venezuela será imparable. Así lo advirtió el economista Luis Vicente León en una publicación en Instagram.

Resaltó que será complicado revertir esa masificación porque el bolívar perdió prácticamente sus funciones básicas. Entre ellas, destaca que la ciudadanía no quiere recibir la moneda nacional y tampoco es fácil conseguirla.

Además, tratar de ahorrar en el billete local es un error, ya que pierde de inmediato su capacidad de compra. Tampoco es posible comprender el valor de las cosas, debido a que no se puede registrar la evolución de los negocios en bolívares.

León indicó que esos aspectos han forzado a los venezolanos a buscar opciones como oro o divisas. En paralelo, el régimen de Maduro intenta reemplazar el bolívar por el petro. No obstante, desatiende el obstáculo que representa la falta de confianza en su competencia asegurar el valor de ese mecanismo.

El economista calcula que 38% de la población en Venezuela posee o obtiene divisas de forma directa.

Sus fuentes generadoras suelen estar relacionadas con las remesas, repatriaciones de ahorro, compensaciones salariales, exportaciones legales o ilegales. También provienen del contrabando, minería y el narcotráfico, aunque este último es difícil de proyectar.

«El efecto cascada, producido por los pagos de servicios y bienes en moneda extranjera por parte de los receptores o tenedores primarios a personas que no tienen acceso directo, eleva el número de la población con tenencia de divisas a cifras cercanas a la mitad de los habitantes y en pleno crecimiento». Así detalló el presidente de Datanalisis, empresa especializada en investigaciones de mercado e inteligencia estratégica para la toma de decisiones.

Señaló que el empleo de divisas en Venezuela es superior a 55% de las transacciones y se proyecta que esa cifra se eleve a 70% en 2021.

«La penetración es más elevada aún en la economía privada que en la pública, en la que todavía se realizan grandes transacciones en bolívares y petros», señaló.

León aclaró que contar o no con divisas no separa a la población entre ricos y pobres, pero sí define la independencia al control social que produce los subsidios.

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La masificación del uso de divisas en Vzla es un fenómeno imparable y difícil de revertir, sin que se produzcan cambios dramáticos en el modelo político y econ del país y se recupere la confianza en las autoridades monetarias. La razón es obvia: el Bs perdió casi todas sus funciones básicas: 1) Intercambio: la gente no lo quiere, ni lo consigue fácilmente, 2) reserva de valor: ahorrar en Bs es una torpeza, pues pierde su capacidad de compra rápidamente y 3) mecanismo de cuenta: no es posible entender el valor de las cosas, ni registrar la evolución de los negocios en esa moneda. Esto obliga a la pob a buscar alternativas como divisas y oro, mientras que el gob trata de sustituir el Bs por Petros, con la dificultad que representa la falta de confianza en su capacidad para garantizar el valor de esa moneda. Alrededor de 38% de la pob tiene o recibe divisas directamente de sus fuentes generadoras, vinculadas a las remesas, repatriaciones de ahorro, compensaciones salariales, exportaciones legales e ilegales, contrabando, minería, narcotráfico (este último difícil de proyectar). Pero el efecto cascada, producido por los pagos de servicios y bienes en moneda extranjera por parte de los receptores o tenedores primarios a personas que no tienen acceso directo, eleva el número de la población con tenencia de divisas a cifras cercanas a la mitad de la población y en pleno crecimiento. Se utilizan hoy divisas en un porcentaje superior al 55% de las transacciones (aumenta contra el número de personas con acceso pues los grandes consumidores compran en divisas) y se espera que ese número supere el 70% este año. La penetración es más elevada aún en la economía privada que en la pública, donde todavía se realizan grandes transacciones en Bs y petros. Tener o no divisas no divide a la población entre ricos y pobres. Eso depende de la cantidad de recursos que cada persona tenga y las diferencias son monumentales, aclarando que incluso una parte de la pob más pobre suele ya tener algo de divisas en efectivo para facilitar sus transacciones. Pero tener o no divisas si define la independencia o no al control social por subsidios. Foto @dieguisimo

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