El Grupo Ford anunció este lunes la eliminación en los próximos meses de 7.000 puestos de trabajo, 10% de su plantilla mundial, de los que 2.300 están en Estados Unidos, para ahorrar 600 millones de dólares anuales.

El anuncio fue efectuado por el consejero delegado de Ford, Jim Hackett, en una carta enviada a los empleados en la que justificó los recortes. «Para tener éxito en nuestro sector debemos reducir la burocracia, empoderar a los gerentes, acelerar la toma de decisiones, concentrarnos en el trabajo más valioso y recortar los costes», indicó.

Los trabajadores norteamericanos afectados por las reducciones laborales empezarán a recibir mañana las notificaciones de sus despidos, y continuarán hasta el 24 de mayo. La reestructuración seguirá en Europa, China, Suramérica y el Grupo de Mercados Internacionales. «Esperamos completar el proceso en esos mercados para finales de agosto», añadió Hackett.

El ejecutivo afirmó que con la eliminación de empleos la multinacional habrá «reducido la estructura de gestión alrededor de 20%», lo que supondrá un ahorro de 600 millones de dólares al año.

Hackett asumió inesperadamente la dirección de Ford en mayo de 2017 en sustitución de Mark Fields, principalmente para mejorar la cotización de las acciones de la compañía en los mercados de valores. Después de solo tres años en la dirección de Ford, Fields fue destituido pues recibió críticas de accionistas y de miembros del consejo de administración por el declive del valor de las acciones.

El presidente del consejo de administración y bisnieto del fundador de la compañía, Bill Ford, justificó entonces el despido de Fields por la necesidad de la empresa de «tener un visión más clara del futuro» para tomar «decisiones con gran rapidez». A pesar de los intentos de Hackett, el valor de Ford ha continuado declinando y hoy, tras el anuncio de los despidos, la compañía perdía 0,15% y cotizaba a 10,28 dólares. Hace cinco años la cotización de Ford era de 16,02 dólares.