Fabricantes y ensambladores de repuestos para vehículos esperan un milagro para reactivar el sector automotriz. “Los mercados de exportación son muy exigentes y nosotros necesitamos ser competitivos”, indicó Carlos Mancin, presidente de la junta directiva de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores.

Los agremiados de Favenpa insisten en la búsqueda de mecanismos que les permitan la reactivación de sus actividades y responder a la demanda de un parque automotor con más de cuatro millones de vehículos.

“La industria automotriz era una de las industrias que tenía la mayor cantidad de certificados de calidad aquí en Venezuela”, recordó.

Entre el 11 y 12 de julio representantes del régimen de Nicolás Maduro se reunieron con fabricantes y ensambladores. La reunión se centró en la activación de exportación de piezas a Turquía, Irán y Rusia, países con los que aún se mantienen actividades comerciales.

A dos semanas de dichos encuentros, los autopartistas se mantienen a la expectativa de cómo se llevará adelante la propuesta del régimen en medio de las sanciones impuestas por Estados Unidos y una profunda crisis en los servicios públicos.

Mancin manifestó que desconocen cómo será la distribución de los créditos prometidos por la administración de Maduro destinados a capitales de trabajo. Este uno de los puntos más importantes discutidos en el encuentro. En la actualidad no tienen acceso a ninguno.

Afirmó que lo único que quiere el sector es tener las mismas reglas del juego de años anteriores para poder competir con naciones como China. “Esos países tienen una cantidad de beneficios que nosotros no tenemos aquí”, advirtió.

Mancin explicó que allí instalaron seis mesas técnicas para tratar temas laborales y formación técnica, internacional, legal, planificación de producción, distribución y comercialización.

–¿Cuál es la situación de los fabricantes de repuestos?

El sector opera a 10% de su capacidad industrial. Nosotros tenemos un grave problema y es la industria básica porque no tenemos acceso al acero, aluminio ni a productos petroquímicos y eso nos ha paralizado. De los cuatro millones del parque automotor solo circula 57%, mientras que 43% está paralizado debido a la caída del poder adquisitivo del propietario para comprar algunas piezas y no poder acceder a una póliza de seguros.

–¿Cuál fue el motivo real de estas mesas de trabajo?

Nos explicaron que el Estado busca exportar piezas a otros mercados.

–¿Cuáles fueron los requerimientos de Favenpa para activar la fabricación de piezas?

Hicimos varias solicitudes: la reactivación de las industrias básicas y plásticos (empresas adscritas a Sidor, Alcasa, Venalum y Pequiven), homologación de partes y piezas, restablecer la Ley de impuesto sobre la renta y la rebaja por inversión de 40% para reponer maquinarias y equipos en las fábricas.

–Uno de los problemas que ha planteado Favenpa es la permisología para traer los materiales siderúrgicos y petroquímicos para poder fabricar. ¿Lograron algún acuerdo para que el Estado les permita importar sin trabas?

El gobierno se comprometió a derogar varios decretos, pero eso tiene un proceso legal que me imagino que lleva su tiempo.

–No es la primera vez que los fabricantes acuden a encuentros con el Estado para trabajar en función de restablecer el mercado de reposición. ¿Qué les garantiza que en esta oportunidad sí cumplirán con los acuerdos?

Fue una reunión muy diferente ya que estuvieron todos los ministros involucrados en las mesas de trabajo y se llegó a propuestas concretas. Esperemos que eso se logre para la reactivación de la industria. Es todo lo que esperamos.

–Maduro aprobó 100.000 millones de bolívares destinados a capitales de trabajo e inversión del sector automotriz. ¿Cómo será la distribución de estos recursos?

No tenemos los detalles de esos créditos, ni sabemos a quién van a ser otorgados. Nosotros solicitamos como un punto muy importante el financiamiento y nos informaron que había aprobado tantos millones de bolívares, pero cómo va a ser la distribución y el acceso a eso no lo sabemos.

–¿Cómo será el proceso de fabricación de repuestos en medio de las sanciones de Estados Unidos al régimen?

A nuestra industria la afectan estas sanciones debido a que nosotros manejamos muchas licencias tecnológicas de multinacionales estadounidenses, japonesas o europeas. Entonces, lo que se habló en estas mesas es buscar los mercados de exportación a países que están en este momento relacionados con Venezuela como Turquía, Irán y Rusia.

–¿Cómo entrarán en estos mercados?

Los mercados de exportación son muy exigentes y nosotros necesitamos ser competitivos, necesitamos otra vez los entes certificadores. La industria automotriz era una de las industrias que tenía la mayor cantidad de certificados de calidad aquí en Venezuela. Tuvimos los certificados de calidad de Japón, Estados Unidos y cualquier empresa en América. En este momento no está viniendo ningún ente para verificar a los fabricantes de autopartes y eso es muy importante. Lo que queremos tener es las mismas reglas de juego porque no podemos competir con China cuando tiene una cantidad de beneficios que nosotros no tenemos aquí en Venezuela.

–De las piezas que se fabricarán, ¿qué porcentaje será para el mercado nacional y qué porcentaje será para exportar?

No lo sabemos porque no tenemos el mercado todavía claro. No sabemos qué piezas podemos colocar en esos mercados, eso se habló muy general. Yo creo que hay que seguir profundizando y trabajando para llegar a la concreción, si se puede lograr o no, si somos competitivos o no, porque lo importante para ellos es que nosotros podamos ser competitivos

–¿Podrán fabricar con la crisis en los servicios públicos, como por ejemplo la energía eléctrica?

No es igual una industria que puede producir ocho horas diarias a una industria que pueda hacerlo en seis, cinco horas diarias. Ellos se comprometieron a trabajar en ese asunto.