En momentos en que la crisis política sacude Venezuela, los intereses económicos están en el centro de la rivalidad entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó, así como los apoyos financieros a uno u otro campo.

La catástrofe económica

Políticamente dividida, Venezuela, declarada en default parcial en noviembre de 2017 por varias agencias calificadoras, se ve afectada semana tras semana en una crisis económica sin precedentes.

La inflación alcanzó en 2019 la cifra de 10.000.000%, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El Producto Interno Bruto (PIB) se redujo a la mitad en cinco años y la población sufre la escasez de alimentos y medicinas.

“Lo que fue una crisis económica a partir de 2016 con el comienzo de la recesión, en 2018 se convirtió en una crisis humanitaria, y ahora en una crisis política”, señaló a la AFP Ludovic Subran, economista jefe de la aseguradora de créditos Euler Hermes.

Sanciones estadounidenses

El petróleo es el blanco principal de las sanciones económicas adoptadas por Estados Unidos, que apoya al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela.

El crudo de Venezuela es pesado, por lo que Caracas tiene que refinar parte de éste en Estados Unidos y también importar gasolina desde ese país. Pero la Casa Blanca emprendió contra la petrolera estatal Pdvsa, al prohibirle comerciar con entidades estadounidenses y congelándole siete mil millones de dólares de activos en el exterior.

 “Si no hay rápidamente un cambio político, tendremos graves problemas de combustible”, afirma Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica.

La batalla humanitaria

La crisis política y económica provocó lógicamente una catástrofe humanitaria con unos 2,3 millones de venezolanos que optaron por el exilio desde 2015, según estadísticas de la ONU.

Los apoyos de Guaidó ya han prometido varios millones de dólares en ayuda: 40 millones Canadá, 20 millones Estados Unidos y 7,5 millones la Unión Europea (UE).

Nicolás Maduro, quien denuncia al “imperialismo”, ve en esto un pretexto para una intervención militar de Estados Unidos.