De las  64 playas del estado Vargas 12 fueron afectadas por el fuerte oleaje que azotó las costas a principios de mes. Menos de 5  han sido limpiadas de  toneladas de arena acumulada, porque la maquinaria prometida por la gobernación de esa entidad no ha llegado.

Algunos comerciantes como los de Camuri Chico contrataron el servicio hasta por dos días para despejar parte de los sedimentos. En las playas de Las Salinas aún se mantienen las montañas de arena, en Bahía Marina, La Zorra y Catia la Mar desentierran parte de los kioscos  y en la avenida La Playa de Naiguatá permanecen los sedimentos que bajaron del cerro Colorado durante esos días.

A pesar de las adversidades y la falta de apoyo, los comerciantes son optimistas y esperan que en  Semana Santa haya una importante afluencia de temporadistas. “La gente viene pero no consume. Estamos tratando de mantener los precios porque se hace difícil que una familia pueda comerse a gusto un pescado. La falta de efectivo es una limitante y los puntos de venta son escasos en Naiguatá. Los pocos que hay colapsan”, expresó Gustavo Basalo, comerciante.

En Naiquatá, un plato de pescado roncador cuesta 500.000 y la rueda 700.000 bolívares. “Una familia tiene que traer mínimo de 3 millones a 5 millones de bolívares para pasar un día en la playa, así como algo de efectivo para respaldarse”, agregó

En Camuri Chico las playas están aptas para recibir a los visitantes. Denis Lobo, encargado de un kiosco,  indicó que el plato de roncador está en 600.000 y la rueda de pescado en 650.000 bolívares. Las raciones de tostones van entre 240.000 y 330.000. “Estamos esperando que venga la gente en Semana Santa para hacer algo de fondos. La situación ha estado ruda para todos. Si  no se consume no hay capital para invertir”, dijo.

Antonio Montana, mesonero de orilla de playa, señaló que las ventas pueden repuntar en esos días santos. “Gano hasta 15% por la venta de una ración de pescado. Si no vendo me voy sin nada a casa”, afirmó

En Playa Candileja, el comerciante Omar Sandoval expresó: “Con la escasez de productos ya no sabemos qué hacer, y la gente no está comprando. Puedes ver muchas personas en las playas, pero los kioscos permanecen vacíos porque la gente no tiene para gastar. Una lata de aceite de 18 litros nos cuesta 5 millones de bolívares y es falso que aquí se consigue pescado barato. A pesar de este panorama estamos tratando de mantener los precios”

Añadió que una pareja con dos hijos gasta mínimo 3,5 millones aunque es posible que se incremente en la temporada. Alexis Castillo y Catalicia Romero viven en Antímano y decidieron pasar un  día de playa en Macuto. “Una sola comida te cuesta 550.000. Imagínese si somos 4 personas y hay que pagar transporte. Se gasta más de 3 millones, y sin consumir bebida”, expresó Castillo.