Petróleos de Venezuela redujo a la mitad los envíos de crudo –900.000 barriles diarios– pactados con China y Rusia como pago de la deuda externa que contrajo el gobierno con los dos países, aseguró una fuente cercana a la empresa.

“Los acuerdos originales disponen enviar 600.000 y 300.000 barriles al día de petróleo a Moscú y Pekín, respectivamente, pero actualmente los despachos llegan a 300.000 y 150.000 barriles. Esto pone a prueba la paciencia de los acreedores y presionan a Pdvsa para que cumpla sus compromisos a tiempo y en las cantidades convenidas”, precisó la fuente.

Hace dos semanas el jefe de la petrolera rusa Rosneft, Igor Sechin, visitó el país y se entrevistó con el presidente Nicolás Maduro para manifestar su queja por los incumplimientos, informó la fuente.

Agregó que además del interés geopolítico, el viaje sorpresa de Maduro a Rusia la semana pasada buscó “calmar las cosas y comprometer más producción de Pdvsa”. “Pero eso no significa dinero fresco para el país”.

La fuente sostuvo que la petrolera nacional afronta una situación muy comprometida debido a la deuda –70 millardos de dólares– con sus proveedores y los tenedores de bonos de deuda externa, fundamentalmente de Estados Unidos.

Moscú se ha convertido en un financista de emergencia del Ejecutivo  venezolano. El gobierno ruso y Rosneft le han otorgado préstamos y líneas de crédito por 17 millardos de dólares desde 2006, que se cancelan con petróleo.

Al regreso del viaje a Rusia, donde conversó con el presidente Vladimir Putin, Maduro anunció la firma de más pactos petroleros y auríferos por 6 millardos de dólares con empresas de ese país.

En 2007, el presidente Hugo Chávez suscribió un acuerdo con China, que creó el Fondo Conjunto Chino-Venezolano, mediante el cual desde esa fecha hasta 2017 el gobierno ha recibido 50 millardos de dólares en préstamos, pagaderos también con crudo.

 “Rusia y China ya no dan dinero fresco a Venezuela sino períodos de gracia a la deuda vigente con la única intención de que les paguen, pues el gobierno ha demostrado ser un maula reiterativo. En esa misma dirección van las inversiones en proyectos petroleros y mineros”, aseveró la fuente.

Maduro prometió el 19 de octubre que incrementará la exportación de petróleo a Pekin a 1.000.000 de barriles diarios “llueva, truene o relampaguee”.

José Toro Hardy, ex director de Petróleos de Venezuela, considera que la situación del auxilio financiero ruso-chino es “muy delicada por las limitaciones del gobierno para responder a los compromisos debido al declive de la producción petrolera”, que en octubre alcanzó 1.117.000 barriles al día, según reportes de las fuentes secundarias a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, lo cual evidencia una reducción de 739.000 barriles  con respecto al promedio de 2017 de 1.856.000 barriles por día.

El experto destacó que Venezuela necesita los ingresos fiscales de sus exportaciones petroleras a Estados Unidos, pues son las únicas que representan el pago en efectivo y parte de ese volumen lo resta a China y Rusia, de los que no recibe ni un dólar.

Se trata de 500.000 barriles al día destinados a Citgo, filial de Pdvsa en Estados Unidos, y las petroleras Valero y Tesoro. “La presión de Rusia para que Venezuela le pague pone en riesgo la propiedad de Pdvsa de Citgo, de la cual Rosneft tiene 49,9% de las acciones en garantía de un préstamo por 1,5 millardos de dólares contraído el año pasado”.

Toro Hardy afirmó que sobre Citgo pesan las demandas por incumplimientos contra Pdvsa como Cristallex y Conoco, con las que llegó a acuerdos de pago. Pero eso no impide otras querellas de empresas que en el futuro exijan a la filial de Pdvsa en pago, y a esto se suma que el gobierno puso como garantía el 51,1% restante de Citgo a los tenedores de bonos.

“La presión de Rusia para que Venezuela le pague pone en riesgo la propiedad de Citgo, filial de Pdvsa en Estados Unidos, de la cual Rosneft tiene 49,9% de las acciones en garantía de un préstamo por 1,5 millardos de dólares contraído el año pasado”

José Toro Hardy, ex director de Pdvsa