A diferencia de décadas anteriores, en esta ocasión el anuncio del aumento del salario mínimo genera más inquietud que felicidad. Aunque el presidente Nicolás Maduro insiste en que el incremento es un gran logro, trabajadores temen que el alza en lugar de beneficios les traiga más problemas.

“A pesar de que hay unos supuestos precios regulados, cada vez que nos suben el sueldo todo se pone más caro. Aumenta desde el pasaje hasta la comida. Uno recibe más dinero, pero al final los billetes te alcanzan para comprar menos. Lo que queremos es que lo que ganamos nos sirva para vivir”, afirmó Luisa Reyes, cajera en un restaurante de comida rápida.

Cifras de la firma Econométrica respaldan lo señalado por Reyes. Durante la gestión del presidente Nicolás Maduro, desde marzo de 2003 hasta la fecha se han decretado 15 aumentos salariales que no han protegido el salario, pues la inflación ha estado por encima.

En ese período el poder de compra del ingreso mínimo (sueldo más bono de alimentación) ha caído 50%.

Henkel García, analista financiero y director de la firma, reiteró que mientras se sigan decretando aumentos salariales, que no sean acompañados de otras medidas económicas que permitan detener la inflación, el poder adquisitivo no se va a recuperar.

“El poder de compra del salario mínimo va muy ligado con la cantidad de bienes y servicios que hay en la economía. De poco sirve que haya más dinero en la calle cuando la oferta de productos se está contrayendo”.

Menos trabajo. Sary Levy, economista y profesora universitaria, coincidió con García. Alertó que en medio de la recesión que hay en el país, la decisión de decretar aumentos salariales sin tomar otras medidas, termina afectando a pequeñas y medianas empresas, y en muchos casos las obliga a cerrar sus puertas.

“Si una pequeña empresa no está teniendo ingresos y la obligan a pagarle más a sus trabajadores se ve en la obligación de cerrar, entonces el aumento de sueldo en lugar de ser un beneficio para el trabajador, termina generando la pérdida de su puesto de trabajo”.

Insistió en que el verdadero objetivo de una política salarial debe ser el incremento de la producción y el control de la inflación. “La gente ha entendido que los aumentos por si solos son pan para hoy y hambre para mañana. El clamor de la población es que se creen puestos de trabajo estables y que se frene la inflación. Lamentablemente parece que el gobierno es el que no ha entendido que tiene que cambiar las políticas para que realmente los trabajadores salgan beneficiados”.

Los análisis

* Para el diputado José Guerra el aumento salarial lo que hace es compensar la inflación que en marzo fue de 65%. “Aumento de sueldo solo sirve para aumentar inflación y tener menos puestos de trabajo. Sin aumento de producción, no trae nada bueno. Para pequeña y mediana empresa el aumento de salario puede ser asfixiante en este momento económico”.

* El economista Luis Oliveros señaló que todo aumento de sueldo que anuncie el gobierno será inflacionario. “Poco le importa el impacto que tenga en las empresas”.

* La firma Ecoanalítica divulgó a través de Twitter algunas consideraciones: Advirtió que para el sector privado tendrá un impacto directo en costos en un entorno de caída del consumo y bajas en volúmenes de ventas; destacó que dentro de las empresas privadas, las más vulnerables son las pequeñas y medianas empresas, donde los costos laborales son significativos; aseguró que el sector comercial es el más afectado; precisó que el sector público también tendrá dificultades pues está en medio de una contracción de los ingresos fiscales.

* La economista Verónica Suárez dijo que para la pequeña y mediana empresa el aumento de salario puede ser asfixiante en este momento económico.