Se escapó el boleto a Polonia. Hace una semana, Venezuela lideraba el Hexagonal del Suramericano sub-20 y parecía que tenía amarrada su clasificación a su segunda Copa del Mundo consecutiva, luego de obtener el subcampeonato en 2017. 

Pero tres derrotas consecutivas le frustraron el sueño. En la última jornada del Hexagonal, la Vinotinto fue goleada en Rancagua con marcador de 3-0 ante su similar de Ecuador y quedó sin posibilidades de inscribir su nombre en el Mundial de la categoría.  

El compromiso comenzó cuesta arriba para el cuadro venezolano. A los dos minutos, Riki Mangana cometió penal sobre Gonzalo Plata y Leonardo Campana, el goleador del Suramericano, inauguró la pizarra desde los 11 pasos. 

La Vinotinto buscó sacarle provecho a la pelota parada, una herramienta que le ha dado frutos en todo el torneo.  Sin embargo, el seleccionado meridional amplió la ventaja al 33′ por medio de Campana, quien superó la marca de Christian Makoun y mientras estaba tendido en el suelo perforó la valla defendida por Carlos Olses. 

La remontada era difícil. El seleccionador Rafael Dudamel buscó reacción por parte de sus muchachos y le dio ingreso a Brayan Palmezano por Carlos Ramos al 36′. Antes de finalizar el primer tiempo, la Vinotinto generó un par de llegadas que no supo concretar.

El conjunto criollo tomó cierto protagonismo al segundo tiempo; no obstante, le faltaba contundencia y determinación. Ecuador quedó con 10 jugadores al 67′ por expulsión de Sergio Quintero, quien recibió doble amarilla.

Palmezano estaba inspirado. Con Santiago Herrera y Enrique Peña Zauner en chancha, el escenario se prestaba para que Venezuela aprovechara la superioridad numérica. Daba la sensación de que merecía el descuento, aunque el gol se le negó en reiteradas oportunidades. 

El capitán Makoun rescató a su tropa al barrerse dentro del arco y sacar un balón en la línea. De igual forma, Ecuador dio el tercer golpe en el tiempo añadido. El recién ingresado Daniel Segura desequilibró por el costado izquierdo, eludió a Pablo Bonilla y definió cruzado hacia el palo más lejano de Olses. 

El desgaste físico y la falta de ideas pasaron factura. Luego de alcanzar el pico más alto, la Vinotinto cayó de manera estrepitosa en la fase final del certamen y no solo perdió la clasificación al Mundial, también a los Juegos Panamericanos que se celebrarán en Lima. 

«Tenemos unas conclusiones muy claras que se profundizarán a lo largo de los días. Por más que no podremos revertir esto, nos va a servir para seguir creciendo».

Rafael Dudamel, seleccionador de la Vinotinto sub-20