Comienza el Roland Garros y con él una nueva oportunidad para que Rafael Nadal extienda su dominio. Con su título en Roma la semana pasada ante Novak Djokovic, el español ratificó su condición de favorito por enésima vez para quedarse con la Copa de los Mosqueteros.

Sin dudas no ha sido la mejor temporada pera Nadal, que ha tenido que lidiar de nuevo con sus problemas físicos y con cierta incomodidad en la cancha. Ambos factores coincidieron para que fuera justamente en Roma donde el mallorquín consiguiera su primer título del año.

“Fue un título importantísimo para mí”, dijo Nadal, en declaraciones reproducidas por las agencias de noticias. “Jugué muy bien durante el torneo. Estoy muy feliz al encontrarme en esta situación”.

En el Foro Itálico disputó apenas su segunda final de la temporada. La primera fue la del Abierto de Australia, que perdió ante el serbio y número 1 del mundo.

Pero en la capital francesa todo cambia para Nadal este año vuelve a llegar con argumentos para ser campeón y sumar su corona número 12 en el torneo, único sobre tierra batida de los cuatro eventos del Grand Slam.

De entrada tendrá un comienzo cómodo, ante Yannick Hanfmann, jugador 184 del ranking ATP. Con 27 años, Hanfmann viene de la fase previa y jugará el partido de su vida el lunes. Luego Nadal tendrá que verse la cara con el ganador entre otros dos tenistas de la clasificación, Yannick Maden o Kimmer Coppejans.

A su hegemonía se oponen los favoritos habituales, Djokovic y Roger Federer, aunque ninguno de los dos es un prodigio sobre la arcilla. Cada uno ha sido campeón una vez en Roland Garros y el suizo no pisaba el complejo parisino desde 2015.

Dominic Thiem es otro que puede mostrarse competitivo, al igual que el joven Stefanos Tsitsipas.

En la rama femenina ha habido cinco campeonas diferentes en las últimas cinco ediciones. Defiende el título Simona Halep, recién derribada del número 1 del ranking por Naomi Osaka, que buscará su tercer major consecutivo.

Una total interrogante plantea la estadounidense Serena Williams, que solo ha disputado un partido sobre arcilla desde hace un año.