Rafael Nadal logró una sufrida victoria frente al canadiense Milos Raonic en la Copa Laver, el torneo entre selecciones de Europa y del Resto del Mundo, por 6-3 y 7-6 (1). Fue el primer partido tras ganar el Abierto de Estados Unidos.

Después de casi dos semanas de descanso en Mallorca, Nadal confirmó que sigue en forma al vencer al canadiense, número 24 en el ránking ATP. Un duelo a dos sets que necesitó más de dos horas de juego. Es el más largo disputado en esta edición del torneo.

El número dos mundial salió algo frío en los primeros minutos del encuentro. Mostró dudas en sus tres primeros servicios y tuvo que remontar ocho puntos de break. Pero hizo valer su experiencia y su gusto por jugar en situaciones límite.

Nadal quería dar a Raonic falsas esperanzas de ganar fácilmente. Y si es así la estrategia dio finalmente sus frutos, porque justo cuando el canadiense parecía estar más cómodo en la cancha fue cuando el balear rompió por sorpresa dos de sus servicios para llevarse el primer set.

En el segundo regreso obligó a llegar a un desempate. Nadal no perdonó y apenas dio opciones al canadiense.

Con esta victoria, el español acumula ya 11 partidos ganados de forma consecutiva. No sabe lo que es la derrota desde mediados de julio, cuando cayó en semifinales de Wimbledon ante Roger Federer, quien hoy, como compañero suyo en el equipo europeo, le dio numerosos consejos y palabras de ánimo desde el banquillo.

Tras el partido de Nadal, el campeonato entre las mejores raquetas de Europa y las del Resto del Mundo se sitúa 7-3 para los primeros a falta de una jornada, por lo que los del Viejo Continente necesitan tres victorias más en los cinco partidos restantes para llevarse el trofeo por tercer año consecutivo.