Simon Yates se impuso a sus dos compañeros de escapada, Pello Bilbao y Gregor Mühlberger, para ganar este jueves la etapa 12 del Tour de Francia, la primera en los Pirineos, con los favoritos declarando una tregua, en la víspera de la única crono de la prueba.

En un recorrido de 209,5 km entre Toulouse y Bagnères-de-Bigorre, Yates (Mitchelton) protagonizó una espectacular actuación, al formar parte de la primera escapada y ser capaz de aguantar delante toda la jornada, teniendo la fuerza suficiente para vencer al esprint a Bilbao (Astana) y Mühlberger (Bora).

Es su primera victoria en el Tour. En su palmarés ya lucen etapas en las tres grandes vueltas.

«Estoy muy orgulloso, el final fue muy nervioso, pero finalmente pude imponerme. Mi director deportivo me ha ayudado mucho para saber dónde estaba (en los últimos metros)».

Para Yates su principal misión en el Tour es ayudar a su gemelo Adam en la lucha por la general, que domina el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step).

El líder no sufrió para seguir luciendo el maillot amarillo. Los aspirantes a la victoria final declararon una tregua y dejaron los ataques para más adelante en los Pirineos. Todos entraron juntos en la meta, a nueve minutos de los tres primeros.

«Esperaba el ataque, pero finalmente no se produjo», dijo Alaphilippe, sorprendido por la tranquilidad de la jornada.

A 80 kilómetros de la meta, uno de sus prestigiosos participantes, el australiano Rohan Dennis (Bahrein), abandonó, un día antes de la única contrarreloj, en la que es un gran especialista. Su salida de la carrera estuvo rodeada de polémica porque su equipo reconoció que desconocía las causas.

«Esperábamos una gran actuación mañana, ha sido su decisión pararse», señaló su director Gorazd Stangelj.

Este viernes se disputa la única contrarreloj individual del Tour 2019, con recorrido por el sur de Pau de 27,2 kilómetros.