El fútbol venezolano amaneció este viernes de luto con la noticia del asesinato de Gerardo “Gato” Mendoza a manos del hampa en Valera. El jugador nació el 3 enero 1989 en el estado Mérida y era reconocido como uno de los referentes en el balompié nacional.

Sus 1,70 metros de estatura y su educada pierna derecha generaron el interés de muchos clubes venezolanos durante su carrera. Aquí repasaremos parte de su historia como jugador.

Con Trujillanos comenzó todo. Los Guerreros de la Montaña fue el equipo que le dio la confianza a Mendoza y le brindó al mediocampista la oportunidad de competir en la Primera División en la temporada 2010-2011. Aunque en sus comienzos no disfrutó de la cantidad de minutos que luego disputaría, completó ocho apariciones en el campo de juego en 322 minutos a lo largo de aquel curso.

Con sus primeras apariciones en esa campaña, el nacido en Valera, estado Trujillo, disfrutó de ser parte de la plantilla que obtuvo la segunda Copa Venezuela del cuadro andino al arrebatársela al Zamora FC, torneo que no ganaban desde 1992.

En la temporada siguiente su nombre, en el estadio José Alberto Pérez, comenzaría a tener un poco de más de relevancia y, con un incremento de minutos en la titular, se ganó la confianza del entrenador Pedro Vera. Para ese semestre logró registrar 1.439 minutos en el terreno de juego con 2 anotaciones que le sirvieron para su consolidación.

Con lo entidad trujillana destacan sus dos subcampeonatos de la Copa Venezuela en la 2011-2012 y 2014-2015 y el subcampeonato liguero ese año.

Volver a empezar. El romance entre Mendoza y Trujillanos terminaría a principios de 2017, luego de una larga unión y de sudar esa camiseta. Portuguesa FC le sumó en ese curso como refuerzo para lo que venía, y asumió un papel significativo en el cuadro llanero con 25 encuentros disputados y uno solo de ellos partiendo suplente.

El mundo del fútbol llora hoy la desaparición de un jugador que buscaba un lugar entre los grandes del balompié nacional.